Afecta a 214 personas

Iveco plantea prolongar el ERE temporal en la planta de Barcelona

La dirección de Iveco planteará el próximo lunes, día 22, a los sindicatos un nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal en la fábrica de la Zona Franca de Barcelona, en la que trabajan 214 personas, según fuentes de la compañía.

La plantilla de Iveco-Irisbus, filial del grupo italiano Fiat, ya está sufriendo actualmente un ERE temporal que afecta a toda la plantilla y finaliza el próximo 31 de marzo. El objetivo de la compañía, que en Barcelona fabrica autobastidores para autocares interurbanos, es decir, el chasis y la estructura del vehículo antes de ser carrozado, es prolongar el actual expediente de suspensión para garantizar así la actividad de la planta pese a la caída de la producción.

Iveco, que no ha querido adelantar las condiciones del ERE hasta comunicarlo primero a la representación sindical, afirma que la venta de vehículos industriales ha caído en 2009 un 53%, lo que inevitablemente ha afectado a la actividad de sus tres plantas en España: la de Valladolid, Madrid y Barcelona.

En concreto, la fábrica de Barcelona produce actualmente unas 500 unidades anuales, cuando antes de la crisis había llegado a fabricar hasta 1.800 autocares.

Directivos de la compañía han mantenido esta semana en Madrid una reunión con representantes de CCOO y UGT para informarles de la "crítica" situación del mercado y de las perspectivas futuras de Iveco en España, "con el objetivo de poner en común soluciones que ayuden a superar la difícil situación".

El responsable de UGT en Iveco-Irisbus, Manel Muns, ha explicado a EFE que en este encuentro la dirección sólo garantizó la "supervivencia" de las plantas españolas durante 2010 y se comprometió a no llevar a cabo despidos este año, lo que no incluía la presentación de un nuevo ERE temporal.

Los sindicatos, sin embargo, están preocupados por qué pasará a partir de 2011, sobre todo en la planta catalana, en la que actualmente sólo se fabrican autocares interurbanos, ya que hace unos meses Iveco trasladó la producción de autobuses urbanos a las fábricas que la multinacional tiene en Nonet, en Francia, y en Grottaminarda, en Italia.

UGT estima que el hipotético cierre de la factoría de la Zona Franca afectaría a los 214 operarios de la misma y, además, a un millar de trabajadores de otras compañías dedicadas a los componentes y la carrocería, sobre todo de Arbúcies (Girona) y Tona (Barcelona), donde se finalizan la mayoría de los autocares fabricados por Iveco-Irisbus.

Manel Muns ha avanzado que los trabajadores "saldrán a la calle" para exigir a Iveco un plan industrial que garantice la continuidad de la compañía en el país y el mantenimiento de todos los puestos de trabajo.

El comité de Barcelona ha convocado una asamblea de trabajadores para el próximo martes, día 23, para informar de la reunión que la representación sindical mantendrá el día anterior con la dirección y decidir las primeras movilizaciones a favor de la viabilidad de la empresa.

Al margen de la presión que puedan llevar a cabo los trabajadores, Muns pide una acción "conjunta y unificada" de la Generalitat para lograr que Iveco mantenga su actividad en Cataluña.

"Hasta ahora los diferentes departamentos de la Generalitat han actuado bien, pero individualmente, nunca con una acción unitaria de gobierno", ha indicado el sindicalista.

Iveco, uno de los mayores constructores de vehículos industriales del mundo, cuenta con 27 plantas de producción en todo el mundo y más de 25.000 empleados. Además de en Europa, la firma está presente en China, Rusia, Australia y América Latina.