Las perspectivas de la operadora

Telefónica compensará las pérdidas de Venezuela con un balón de oxígeno fiscal

Se podría decir que la crisis de Venezuela no ha podido llegar en mejor momento para Telefónica. La teleco verá mermado su beneficio de 2009 en 548 millones, pero el impacto se compensará con 591 millones de ganancias extra al reconocer de golpe la deducibilidad del fondo de comercio de O2.

Telefónica
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El Gobierno español ha tardado años en reconocer que compras como la de O2 pueden ser fiscalmente deducibles. Pero ha terminado por hacerlo en un momento clave para Telefónica porque le permitirá obtener de una tacada un beneficio extra de 591 millones de euros justo cuando el impacto de la crisis en Venezuela le va a restar 548 millones a sus beneficios, según comunicó el viernes la compañía a la CNMV.

El efecto del otro lado del Atlántico será, por tanto, neutro en las cuentas de la operadora en 2009, lo que supone un alivio para los inversores, que habían estimado pérdidas millonarias por ese motivo. Para 2010 la situación será distinta porque los beneficios fiscales serán mucho menores -unos 140 millones de euros al año hasta 2026-, mientras que las cuentas reflejarán la devaluación del bolívar a la mitad, lo que supone dividir por dos los ingresos y beneficios procedentes de Venezuela.

Toda esta situación es el resultado de tres factores: la compra de O2, la hiperinflación en Venezuela y la devaluación del bolívar.

TELEFÓNICA 6,12 -1,04%

El primer efecto que va a distorsionar los resultados previstos de 2009 en Telefónica es positivo y procede de una causa que ha enfrentado durante años a la operadora con la Hacienda española, como adelantó CincoDías el pasado 10 de noviembre.

España aprobó un régimen fiscal de ayuda a la internacionalización de las empresas nacionales que convertía el fondo de comercio de las adquisiciones -la diferencia entre el precio pagado y el valor en libros de la firma comprada- en fiscalmente deducible. Pero puso una limitación: había que comprar sociedades que realizaran actividad.

Telefónica compró O2, pero se hizo con la sociedad holding porque es la que se podía comprar, la que cotizaba en bolsa. El problema es que esa entidad no tiene actividad, porque la operativa está en manos de las filiales nacionales. Si Telefónica hubiera comprado O2 Reino Unido, O2 Irlanda y O2 Alemania no hubiera habido conflicto. Pero no estaban en venta. Lo que se podía comprar era la cabecera y eso fue lo que hizo la española.

Por este desacuerdo, Telefónica no ha pasado por sus cuentas el efecto positivo de la deducción de fondo de comercio desde 2006. Pero a finales del año pasado, Bruselas prohibió estas ayudas en las operaciones posteriores a diciembre de 2007, en una decisión que, paradójicamente, venía a validar todas las compras y deducciones anteriores.

Con este aval en la mano, Telefónica se dirigió a Hacienda para pedir que reconsiderara su postura. Lo ha conseguido. El fisco ha dado su visto bueno. El resultado es que la operadora contabilizará un beneficio extra de 591 millones en 2009, que proceden de los cuatro años que no ha podido pasar por la cuenta de pérdidas y ganancias el impacto fiscal por la compra de O2. A partir de 2010, ya sólo pasará lo que le toque cada año, 140 millones. Como el fondo de comercio es deducible en 20 años, le quedan 16 ejercicios de beneficios extra por este tema.

El segundo factor que alterará los resultados de Telefónica en 2009 es la crisis venezolana, pero no la devaluación del bolívar.

En las cuentas del año pasado, lo que reflejará es que Venezuela debe ser contabilizado como un país con hiperinflación. La subida del IPC del 25,1% el año pasado obliga a ello y fuerza a las compañías que operan ahí a ajustar el tipo de cambio al que convierten sus resultados a euros. El impacto en ingresos, por ejemplo, resulta positivo en 267 millones, pero se va compensando con cargas negativas en otras partidas. Al final, el efecto es una merma del beneficio en 2009 de 548 millones.

El tercer factor que condicionará las cuentas de Telefónica es la devaluación del bolívar. No tendrá impacto alguno en 2009, pero sí en 2010. El patrimonio neto se reduce a la mitad, porque todo vale un 50% menos -el porcentaje que se ha devaluado el bolívar-. Eso son 1.810 millones de euros de ajuste, pero que se pasan contra reservas, así que no tienen efecto en la cuenta de resultados. Lo que sí afectará al beneficio son los menores ingresos que llegarán este año de Venezuela, porque todo caerá a la mitad. Telefónica no ha cuantificado el impacto porque todavía no se sabe cómo irá el negocio, pero probablemente será mayor que el cargado contra 2009.

Medida de gracia parcial para el dividendo

Entre el sinfín de noticias negativas que Telefónica está recibiendo últimamente desde Venezuela, hay una que lo es un poco menos. El presidente del país, Hugo Chávez, ha dictado una especie de medida de gracia por la cual los dividendos de filiales cuya repatriación se hubiera pedido antes de enero de 2010 podrán sacarse del país -con la preceptiva autorización- a un tipo de cambio mucho más favorable que el que ha dejado la devaluación.

Si el bolívar estaba a 2,15 por dólar el 7 de enero y se quedó en 4,30 al día siguiente, los dividendos solicitados podrán sacarse a una tasa preferencial de 2,60 bolívares por dólar, según la decisión adoptada por el Gobierno a finales de enero.

Esta noticia es muy positiva para Telefónica, pero menos de lo que podría parecer. Es cierto que la operadora tenía unos 2.000 millones de euros en dividendos pendientes de repatriación antes de la devaluación, así que se podría pensar que se ha salvado de perder parte de la mitad de ellos, 1.000 millones. Pero la medida de gracia sólo es aplicable a los dividendos que estuvieran formalmente solicitados. Y Telefónica, según reflejan documentos oficiales, sólo tiene un dividendo pendiente de permiso. Su cuantía es de 530 millones de dólares, que eran 400 millones de euros antes de la devaluación y 200 millones después. Al nuevo tipo de gracia son unos 320 millones de euros, así que conseguirá salvar 120 millones que creía perdidos si finalmente Venezuela le permite sacar efectivamente ese dinero.

Los principales impactos

548 millones de beneficios extra por el cambio de criterio de Hacienda, que permite deducir fiscalmente el fondo de comercio de O2.

1.810 millones de menores beneficios en las cuentas de 2009 al contabilizar a Venezuela como un país con hiperinflación.

591 millones de reducción del patrimonio de Telefónica en Venezuela por la devaluación del bolívar.