Diálogo social, última estación
El diálogo social vuelve hoy a la palestra. Tras el fracaso de julio, en el que las posiciones radicales de Gobierno, sindicatos y CEOE impidieron un consenso, ésta es la última estación del recorrido, la última oportunidad de lograr cambios consensuados en la normativa laboral para estimular la generación de empleo y reducir las abultadísimas tasas de paro que ha generado la crisis. Las fuertes críticas recibidas por los agentes sociales tras el fracaso de julio han reabierto la necesidad en la patronal y los sindicatos de llegar a un acuerdo salarial para varios años, que recoja la contención de los costes del factor trabajo. Pero tal pacto debe ser complementado con un reajuste de la negociación colectiva para que en el futuro las empresas puedan adaptarse mejor a las condiciones del mercado, de tal forma que no sea preciso recurrir a los despidos para resolver sus problemas económicos.
Y debe ser cumplimentado también con una serie de medidas que sitúen al resto de los costes laborales en las referencias europeas. Tanto rescisión de contratos como financiación de la Seguridad Social deben acomodarse a los que abonen las empresas competidoras para hablar el mismo lenguaje productivo en el futuro. Y para ello, además de diálogo y consenso, se precisa una firme voluntad política.