Bancos y financiación
Para entender lo que ha pasado y está pasando este año con la reestructuración de los balances corporativos y la explosión del mercado de deuda corporativa, tenemos que echar la vista atrás y analizar los hechos que se han desarrollado en los últimos 24 meses.
La ausencia de reglas de supervisión y los tipos de interés excesivamente bajos durante demasiado tiempo (2001-2004), provocaron un exceso de liquidez, un elevado apalancamiento del sistema financiero y un alarmante incremento del crédito al consumo e hipotecario en muchas zonas del mundo occidental. Todos estos factores llevaron al sistema entero a una situación de endeudamiento insostenible. Con el colapso de liquidez, los bancos no podían financiarse a sí mismos, ni ofrecer financiación a los clientes corporativos, al menos a los niveles que se había hecho hasta entonces.
A partir de aquí las compañías han tenido la necesidad de reestructurar el pasivo, que históricamente en España y, en Europa en general, se habían apoyado en el crédito del sistema bancario para cubrir sus necesidades de financiación.
En 2009 el mercado de capitales europeo ha vivido dos fases muy diferentes: entre enero y mayo, las compañías con mejores rating han acudido al mercado de obligaciones y bonos y las compañías con rating menos elevado o sin rating, al no tener acceso al mercado de obligaciones y bonos entonces todavía cerrado y en recuperación, han acudido al mercado de acciones con exitosas reestructuraciones del balance a través de inyecciones de capital y disminución del apalancamiento; y de mayo a final de año, en la que hemos asistido a un periodo extremadamente positivo ya que, no sólo las compañías con elevados ratings han continuado accediendo al mercado de bonos corporativos, sino que el mercado se ha abierto también a las compañía que al principio del año no tenían posibilidad de acceder a esa liquidez institucional. El volumen de emisiones corporativas en 2009 ha sido el triple que en 2008, y un verdadero récord histórico desde que empezó el mercado del euro.
En el futuro más próximo no esperamos un cambio de la tendencia apuntada. Es difícil pronosticar un retorno de la liquidez bancaria de manera masiva en 2010, año en el que se espera un aumento de los impagos, un recorte de los planes directos e indirectos de apoyo de los Gobiernos al consumo y probablemente un aumento de los tipos de interés. Con un escenario de estas características cada vez más compañías tendrán que buscar soluciones alternativas a la financiación bancaria para llevar a cabo sus programas de inversión y refinanciación del pasivo.
Alberto Viarengo. Responsable de Originación de Bonos Corporativos de RBS para el Sur de Europa