Nuevo modelo de gestión de patrimonios
A pesar del rebote reciente de los mercados financieros, muchos de los patrimonios españoles han sufrido pérdidas estimadas entre un 20% y un 50% de su valor desde el inicio de la crisis. En este entorno se juzga penalmente a asesores de lujo, y se cuestiona cómo tanta gente pudo ser engañada por tan poco durante tanto tiempo. Nuestra tesis es que en tiempo de crisis los modelos tradicionales de gestión y asesoramiento han demostrado ser perjudiciales para los inversores y, en muchos casos, entraron en conflicto directo con los intereses de los inversores.
Para plantearse un nuevo modelo que evite los errores crasos y complicidades peligrosas del sistema vigente, primero hay que entender bien los fallos del actual, que empezaron por la aceptación de la sabiduría convencional del sistema, cuya aparente validez en tiempos normales resultó ser una falacia en momentos críticos, con consecuencias desastrosas por todos ahora conocidas. Abundan los casos, pero ofrecemos dos ejemplos, que la renta variable es una apuesta unidireccional a largo plazo: la verdad es que sí, pero a plazos más largos que el horizonte de muchos inversores; y que dentro de las actividades de asesoramiento, la selección de fondos (en una clase de activos) añade valor: la verdad es que muy poco (relativo a otras actividades) pero que sí se retribuye bien.
Lo que ha fallado fundamentalmente es no haber sometido estas verdades convencionales a un análisis crítico y permanente. No era pues tan difícil, simplemente no se hizo. Pero para entender el porqué de este descuido hay que reconocer dolorosamente la existencia tolerada y sistémica en las entidades financieras de unos conflictos de interés con sus clientes inversores, desde las comisiones y costes invisibles, sobre todo en los ahora impopulares fondos de fondos, al sistema de honorarios que remuneran a los asesores, independientemente de si el inversor haya perdido o ganado dinero.
En nuestra visión el cambio de sistema es inevitable e impondrá su propia lógica. Vemos tres pilares fundamentales que apoyan un nuevo modelo de gestión de patrimonios. Primero, una redefinición de asset allocation en base a un asesoramiento continuo, experto y en profundidad, de la distribución de los activos y pasivos totales del cliente y sus tolerancias específicas en cuanto a riesgos y liquidez. Segundo, una integración vertical del proceso de inversión, fusionando las decisiones de selección e inversión, que conllevará un ejercicio objetivo de selección y reorganización de competencias entre inversor y sus asesores. Y tercero, un cambio radical en el sistema de incentivos y remuneración, integrando un efecto negativo por las reducciones patrimoniales -claramente si se paga por éxitos, también se debería deducir por fracasos-.
José Peman / Andrew Stott. Consejero delegado de Hermes Partners y consejero de Brunswick Investements Ltd.