Informa 'The Times'

RBS pretende pagar primas millonarias pese a estar controlado por el Gobierno

El banco británico Royal Bank of Scotland (RBS), controlado en un 70% por el Estado tras recibir ayudas multimillonarias para capear la crisis, planea pagar primas récord, que en el caso de algunos ejecutivos podrían llegar a los 5 millones de libras (5,4 millones de euros), según informa el diario The Times sin citar fuentes, en su edición del fin de semana.

En concreto, un empleado medio de la división de banca de inversión de la entidad probablemente cobrará este año alrededor de 240.000 libras (261.280 euros), mientras que los veinte principales ejecutivos de la unidad recibirán primas de entre uno y cinco millones de libras.

De este modo, las retribuciones variables distribuidas por la división de banca de inversión, que cuenta con una partida de 4.000 millones de libras para el pago de bonus, serían similares a las pagadas en 2007, antes de la crisis, y superarían en un 66% a las del año pasado.

No obstante, el diario recuerda que, al estar controlado por el Estado en un 70%, el pago de bonus deberá contar con la autorización del Gobierno, aunque The Times augura que el banco presionará para conseguir el visto bueno del supervisor argumentando que varios de sus principales ejecutivos han sido 'tocados' por otras entidades.

RBS provocó ya la ira de la opinión pública al conocerse el paquete de casi diez millones de libras en incentivos ofrecido a su nuevo consejero delegado, Stephen Hester, así como por las conocidas como 'bienvenidas doradas', pagos millonarios, entregadas a ejecutivos recientemente 'fichados' por RBS.

"Los planes de RBS son el último síntoma de que la cultura de los bonus está volviendo a la City apenas un año después de que el sistema financiero fuera salvado del colapso", afirma el diario.

Los bancos que han sobrevivido a la crisis financiera están logrando grandes beneficios en segmentos como deuda y operaciones de divisas donde la inestabilidad genera oportunidades, además de verse beneficiados por el menor número de competidores tras el colapso o fusión de numerosas entidades, lo que permite el cobro de comisiones más elevadas, añade The Times.