Crisis financiera

Barclays alerta de los efectos de una regulación muy rigurosa sobre los bonus

El presidente de Barclays, Marcus Agius, lanzó hoy una clara advertencia a la banca sobre los posibles efectos perniciosos de la implantación de una normativa demasiado rigurosa sobre los bonus y requerimientos de capital, mientras otras naciones como EE UU, son poco estrictos en la aplicación de la misma.

Sucursal de Barclays
Sucursal de Barclays

En declaraciones a Financial Times, el ejecutivo destacó que existen "riesgos reales" derivados de los cambios regulatorios. "Los mismos principios se aplicarán en diferentes vías y en distintos mercados de capital con resultados diferentes", afirmó, subrayando que existe un sistema financiero global.

"Por esto estoy muy preocupado, por si habrá igualdad de condiciones", explicó el banquero, quien subrayó que la normativa pactada por el G-20 en materia de bonus es susceptible "a diferentes interpretaciones". "Juegos regulatorios no serían ciertamente buenos para la City londinense", reclamó.

De hecho, la Reserva Federal estadounidense ha indicado que la recomendación del G-20 del aplazamiento del 40% al 60% de las primas es considerada "un ejemplo" más que una proporción obligatoria.

Barclays es uno de los grandes bancos de Reino Unido que no han necesitado acudir a la financiación extraordinaria del Gobierno ni al programa de garantía de activos tóxicos en el epicentro de la crisis financiera.

La advertencia de Agius se produce en medio de abundantes progresos de los bancos en el pago de primas récord para este mismo año. Goldman Sachs anunció la pasada semana su disposición a pagar a su plantilla con una media de al menos 700.000 dólares (468.000 euros).

El banquero también advirtió a los reguladores sobre no imponer requerimientos de capital excesivos. "Mientras los bancos no están nacionalizados y operan como compañías comerciales, tienen que generar suficientes retornos para satisfacer a sus accionistas. La próxima vez que el sistema bancario requiera capital, éste no será suministrado si los potenciales nuevos inversores no le ven atractivo", comentó.

"Otra de las consecuencias será el encarecimiento del crédito, lo que no conduce precisamente al retorno del crecimiento económico mundial", alertó. En su opinión, los bancos no deben ser vilipendiados por la toma de riesgos, aseguró el ejecutivo, quien se queja de que los movimientos realizados por las entidades en medio de la crisis han sido "demonizados" como si se tratara de un "casino".

"Si se sacan del sistema riesgos excesivos, esto es satisfactorio, pero tenemos que ser muy cuidadosos en donde trazamos la línea", explicó.