Pruebas de resistencia

Los Veintisiete destacan la "resistencia" de la banca europea

Los grandes bancos europeos podrían perder hasta 400.000 millones de euros entre 2009 y 2010 en caso de un deterioro mayor de lo previsto de la situación económica, pero incluso en esas circunstancias especialmente adversas ninguna entidad se derrumbaría.

Esta es la conclusión de la prueba teórica de resistencia efectuada por el Comité europeo de supervisores bancarios (CEBS, en sus siglas en inglés) a 22 entidades europeas -no identificadas- con actividad trasnacional dada hoy a conocer en una reunión informal de ministros de Finanzas de la UE.

A la vista de estos resultados, los ministros y gobernadores de los bancos centrales de los Veintisiete destacaron la "resistencia" del sector bancario europeo y concluyeron que las entidades están bien capitalizadas.

Los Veintisiete encargaron este ejercicio al CEBS -órgano consultivo formado por representantes de las autoridades nacionales de supervisión, como el Banco de España- el pasado mayo, inspirados en una prueba similar efectuada en Estados Unidos, para verificar si era necesario elevar las exigencias de capital a los bancos ante un eventual agravamiento de la crisis.

Sin embargo, al contrario que en EEUU, los europeos no han identificado a las entidades analizadas -que representan alrededor del 60% del total de activos de la banca europea- ni tampoco tienen previsto informar de los resultados detallados ni de la situación en los distintos países.

Según el CEBS, si se confirman las previsiones económicas actuales, el ratio agregado de capital Tier1 de las entidades se mantendrá por encima del 9%, lejos del mínimo del 4% exigido por los criterios de Basilea.

Si la situación se deteriora (se contempló una caída del PIB de la UE del 5,2% en 2009 y del 2,7% en 2010, mucho mayor que el escenario más probable), las pérdidas para el conjunto de entidades analizadas podrían ascender en el periodo 2009-2010 a casi 400.000 millones de euros.

Sin embargo, incluso así, los bancos seguirían gozando de relativa solidez. En concreto, el ratio de capital Tier1 continuaría por encima del 8% y ninguno de los bancos evaluados lo vería caer por debajo del 6%.

Esto refleja, en opinión de los ministros y gobernadores, las perspectivas de mejora de los beneficios, pero también el significativo apoyo público recibido por las entidades para sortear la crisis, en forma de inyecciones de capital y garantías sobre sus activos.

Aunque recalcaron que la prueba es muy "fiable", los ministros y gobernadores también precisaron que sus resultados no pueden extrapolarse al conjunto del sector bancario europeo.

Insistieron en que, dada su solidez, la banca europea debe encargarse de garantizar que el crédito sigue fluyendo a la economía real.