Inversión

Oportunidades para el ahorro más conservador

La deuda pública y los garantizados son los productos más seguros para los poco amantes del riesgo, aunque su rentabilidad actual es pírrica.

Con los tipos de interés en mínimos históricos -el precio oficial del dinero de la zona del euro ha bajado hasta el 1%, mientras que en EE UU se sitúa entre el 0% y el 0,25%-, los ahorradores más cautos tienen cada vez más complicado encontrar productos financieros que garanticen el retorno del capital invertido y al mismo tiempo una atractiva rentabilidad.

1. Deuda pública. Es la alternativa más segura al contar con el respaldo de los Gobiernos, aunque esta condición varía en función del rating (solvencia del emisor) con el que cuente cada Estado. Sin embargo, la caída en picado de los tipos de interés oficiales ha precipitado el rendimiento de estos títulos a mínimos históricos. En España, por ejemplo, las letras a un año, uno de los productos de inversión más populares, rentan ahora un 0,8% frente al 3,78% que se pagó de media en 2008 y el 4,11% de 2007. Ello no ha impedido que el volumen de peticiones de letras haya rozado en las últimas subastas mensuales que ha celebrado el Tesoro español los 10.000 millones de euros.

El papel del Estado a tres años ofrece una rentabilidad del 2,06% y a cinco años del 3,11%, unos niveles similares a los que se abonan en algunas cuentas corrientes remuneradas sin la necesidad de comprometerse a mantener el dinero durante un periodo de tiempo.

2. Fondos garantizados. Los fondos de inversión que garantizan la devolución del capital inicial y prometen una rentabilidad adicional en función de la evolución de determinados subyacentes, desde renta fija a una cesta de acciones o divisas, tienen sus defensores y detractores. Se trata de un producto que permite acercarse a la Bolsa sin correr riesgos, aunque hay que tener en cuenta que el dinero sólo se puede rescatar por adelantado en alguna de las denominadas ventanas de liquidez y sopesar si compensan sus comisiones. La de reembolso anticipado fluctúa entre el 3% y el 5%, mientras que la de suscripción varía en función de cada gestora y la de gestión oscila entre el 0,5% y el 1%.

En los últimos 12 meses, la rentabilidad media de los fondos garantizados de renta fija es el 4,46% y en los de renta variable del 3,69%, según los últimos datos de Inverco, la patronal del sector. Entre septiembre y diciembre vence un total de 8.106 millones de euros de patrimonio de esta categoría.

3. Fondepósitos y fondos monetarios. Ambos han perdido gancho con el descenso de los tipos de interés. Los fondepósitos, que vivieron su época más dulce el año pasado, invierten en depósitos a corto plazo, un producto que ha mermado sus rentabilidades a la mitad en los últimos meses.

4. Renta fija privada. Ha sido una de las recomendaciones estrella de los gestores en los últimos meses. Consideraban que existían oportunidades interesantes de inversión dentro de la deuda emitida por las empresas, sobre todo de aquellas con una elevada calidad crediticia. Su remuneración, además, se disparó debido a las dificultades que han tenido en los peores momentos de la crisis las compañías para colocar su papel en los mercados. Ahora, sin embargo, algunos expertos creen que ya no es una opción tan interesante. "Los diferenciales se han reducido mucho. Se ha agotado el potencial que había hace unos meses. No creemos que vaya a caer, pero ya no es un activo tan interesante", señala Fernando Hernández, responsable de gestión de Inversis Banco. Para un cliente particular es más aconsejable adquirir títulos de renta fija privada a través de un fondo de inversión, ya que la inversión inicial mínima que se requiere suele ser elevada.

Fondos de gestión alternativa

Algunos gestores creen que ha llegado el momento de que resuciten los fondos de gestión alternativa, denostados durante la crisis por la creciente aversión al riesgo que se extendió entre los inversores tras la multimillonaria estafa protagonizada por el financiero Bernard Madoff y el cierre masivo de muchos hegde funds. Se trata de una gestión activa y flexible encaminada a obtener rentabilidades absolutas, al margen de cuál sea la evolución de los mercados, aunque hay que tener en cuenta que no son activos exentos de riesgo.

"Consideramos interesantes los activos de gestión alternativa que están domiciliados en la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Lo hicieron bastante mal el año pasado por los problemas de liquidez que se dieron en los mercados y se vieron obligados a vender, algo que en otra situación no se hubiera producido. En 2009, sin embargo, este tipo de fondos lo está haciendo muy bien. Sus rentabilidades van desde el 3% al 8% en los tramos de menor riesgo y con volatilidades más bajas. Han encontrado su acomodo en un momento de mercado", explican en Inversis Banco.

El siguiente escalón de riesgo lo configura los bonos convertibles, un híbrido entre la renta fija y la variable. Son bonos emitidos por las empresas que pagan un cupón fijo y dan la opción a los compradores de convertirlos en acciones a un precio determinado.