EDITORIAL

Perlas en la Bolsa más allá del 11.100

Contra todo pronóstico, los mercados de valores no han experimentado hasta ahora la corrección que vaticinaban muchos analistas, y que consideraban sana y necesaria para atacar nuevos máximos. El Ibex 35, con apoyo de un Wall Street animado por las buenas noticias sobre la economía, ha superado con fuerza los 11.100 puntos, después de un rally superior al 60% desde los mínimos de marzo, y prácticamente ha recuperado todo lo perdido en el desplome que vino a continuación de la quiebra de Lehman Brothers, en septiembre de 2008.

El verano está siendo dulce para las Bolsas. La bondad de los últimos datos económicos, que vienen a confirmar que lo peor de la recesión ya ha pasado, ha animado a muchos inversores a tomar posiciones en renta variable, incluso a pesar de que las acciones no están a día de hoy tan baratas como hace unos meses. El sentimiento de los gestores de fondos, los grandes inversores, es el más optimista de los últimos dos años: tres de cada cuatro opinan que comenzará la recuperación en los próximos meses.

Pero no hay que pasar por alto que las subidas de las cotizaciones de las últimas semanas se están produciendo con un escaso volumen de negociación, propio de estas fechas, lo que pone en duda la solidez del rally alcista. Muchos gestores, además, están invirtiendo en Bolsa, al margen de fundamentales y valoraciones, para justificar ante sus clientes que no se han perdido la subida. Ambos factores ofrecen argumentos para una corrección que podría llegar en otoño, tras las vacaciones. Pero los analistas descartan que las Bolsas vayan a tocar los mínimos del mes de marzo. Hay razones para el optimismo, pero también para la cautela, porque la volatilidad va a ser elevada en los próximos meses.

Por lo pronto, han sido los grandes valores, los blue chips, los que han tomado las riendas de la Bolsa. Algo habitual en los meses previos a las recuperaciones económicas, porque son sólidos y muy líquidos. Pero más allá del Ibex 35, en el mercado continuo hay un universo de compañías pequeñas entre las que los analistas ven auténticas oportunidades de inversión. Duro Felguera, Viscofan, Pescanova o Campofrío son algunas de ellas; perlas por descubrir, poco seguidas por las grandes casas de Bolsa y que encierran valor.

Navegar por las aguas de los pequeños valores requiere mucho aplomo y un ejercicio exhaustivo de análisis. La selección de valores es crucial en momentos como el actual, cuando los índices han subido con fuerza. Pero lo es más cuando se trata de invertir en small caps, sobre todo porque se trata de valores extremadamente volátiles debido a su escasa liquidez. Pero son estas empresas las que históricamente despuntan una vez que la recuperación ha comenzado. No es un activo que se deba pasar por alto. Eso sí, teniendo en cuenta tres premisas básicas de la inversión: el análisis, la selección y la diversificación en cartera.