Informe del IEF

El 83% de los españoles cree que no se deben subir los impuestos en tiempos de crisis

El 83 % de los españoles cree que no se deben subir los impuestos para hacer frente a la crisis económica y la mayoría apuesta por otras medidas de ahorro como la lucha contra el fraude fiscal y la economía sumergida. Asimismo, el 57% dice estar contento con la oferta pública de servicios, según el Barómetro de 2008 del Instituto de Estudios Fiscales (IEF).

Ilustración que muestra a una persona tirándose a una montaña de dinero
Ilustración que muestra a una persona tirándose a una montaña de dinero

Según barómetro, el 52% de los españoles cree que su situación económica personal empeorará a lo largo de este año mientras que el 62% está convencido de que la economía española seguirá cayendo.

La mayoría de los ciudadanos "cree que todavía existe algún margen de maniobra" del Gobierno antes de plantear una modificación de los impuestos o de las condiciones de los servicios públicos.

Es el 83% de la población muestra un grado alto de acuerdo sobre la necesidad de mantener el mismo nivel de impuestos y de servicios públicos y de, al mismo tiempo, emprender una campaña agresiva contra el fraude fiscal y la economía sumergida.

No obstante, el 81% no cree que se deban bajar los impuestos y hacer que los ciudadanos paguen parte de los servicios públicos ni tampoco quieren una menor imposición que suponga una rebaja de la calidad de dichos servicios.

El 52% de los ciudadanos está de acuerdo con emprender una campaña contra el fraude fiscal y la economía sumergida antes que modificar los impuestos o alterar las condiciones en la oferta pública de servicios y prestaciones.

Y es que las medidas que menor grado de acuerdo suscitan entre los ciudadanos son la de subir los impuestos para mantener la calidad de los servicios públicos y prestaciones o la de cobrar el mínimo de impuestos a costa de privatizar los servicios públicos y recortar las prestaciones sociales.

Los entrevistados para este estudio "se muestran un poco más optimistas" respecto de su situación económica personal que de la economía española en su conjunto.

Según este informe, sólo el 9% de los ciudadanos cree que la economía española mejorará a lo largo de 2009 y, en cuanto a su situación personal, el 12% confía en que será mejor.

Contentos con los servicios públicos

El estudio alude también al cumplimiento de las obligaciones fiscales, que ha mejorado para el 59% de los encuestados, aunque el 67% cree que el fraude fiscal ha subido.

Según este informe, la crisis hizo elevarse en siete puntos el porcentaje de hogares que recibieron en 2008 prestación por desempleo, hasta el 24%, mientras que se percibieron pensiones de jubilación en un 23% de los hogares, frente al 31% de un año antes.

El 88% de los encuestados utilizó la sanidad pública, el 83% las infraestructuras y el 85% el transporte público, aunque el porcentaje baja en otros servicios como la educación pública, que dijeron utilizar el 43% de los hogares.

El 48% de los españoles cree que los inmigrantes no pagan impuestos

El 48% de los españoles piensa que los inmigrantes no pagan impuestos o pagan menos que los demás, según el Barómetro Fiscal 2008 elaborado por el Instituto de Estudios Fiscales (IEF).El perfil del ciudadano que piensa que los inmigrantes no pagan ningún impuesto es de hombre o mujer de entre 55 y 64 años con estudios secundarios o que se dedican a actividades agrarias.

En cuanto al uso de los servicios públicos, las opiniones de los españoles varían dependiendo de si se trata de inmigrantes regulares o irregulares, revela el IEF.

Así, el 71% de los encuestados opina que los inmigrantes regulares deben tener los mismos derechos a la hora de usar los servicios públicos o de acceder a prestaciones sociales.

Sin embargo, con respecto a los irregulares, el 61% considera que no deben tener los mismos derechos que los españoles y que deben estar en desventaja a la hora de beneficiarse del Estado y, de ellos, el 34% considera que deben pagar por usar los servicios públicos y además no tener acceso a ninguna prestación social.