Automoción

Magna da por cerrada la compra de Opel, pero GM dice que aún estudia las ofertas

Magna y el presidente del comité europeo de Opel tienen tantas ganas de cerrar la venta del fabricante que ayer se anticiparon a los hechos y la propia General Motors se vio obligada a enfriar los ánimos. Por la mañana, la austriaco-canadiense presentaba una propuesta mejorada, en la que se cumplían algunas exigencias demandadas por el vendedor. Ello le pareció suficiente a Magna para dar por cerrado el acuerdo, pero GM salió al paso y señaló que aún estudia las propuestas.

Magna da por cerrada la compra de Opel, pero GM dice que aún estudia las ofertas
Magna da por cerrada la compra de Opel, pero GM dice que aún estudia las ofertas

Magna y General Motors han acercado posiciones en la venta de Opel, pero no parece, de momento, que haya un acuerdo definitivo. Mientras, la segunda aspirante, RHJ asegura que mantiene sus opciones.

A primera hora de la mañana de ayer, el grupo austriaco-canadiense presentó ante el grupo de trabajo encargado de gestionar la operación una oferta mejorada. Poco después, el viceconsejero delegado de Magna, Sigfried Wolf, daba prácticamente por cerrado el acuerdo con la dirección de General Motors. Incluso el presidente del Comité Europeo de Opel, Franz Klaus, se apresuraba a anunciar un pacto definitivo entre la multinacional estadounidense y el grupo austriaco canadiense.

Ante el revuelo generado, General Motors emitía una nota oficial, en la que daba cuenta de la recepción de la nueva propuesta mejorada de Magna, pero precisaba que debía ser estudiada "en los próximos días". El comunicado matizaba también que la decisión final debe ser aprobada por la cúpula General Motors . Además, habrá de tratarse con los Gobiernos de los países donde están ubicadas plantas de Opel.

A pesar de la confusión generada ayer, lo que sí parece claro es que en estos momentos, Magna es la opción favorita para hacerse con Opel. General Motors había advertido que en las negociaciones con el fabricante de componentes, que puja junto con dos socios rusos -el fabricante GAZ y el banco estatal Sberbank-, existían aún "cuestiones abiertas" si bien esos flecos parecen haberse resuelto. Así, ambos grupos cuentan ahora con "un proyecto de acuerdo", listo para su firma, aunque han trascendido escasos detalles sobre la nueva oferta.

Entre ellos, el acuerdo contempla que Sberbank podrá vender su participación del 27,5% en la firma automovilística a la marca rusa GAZ o al banco VEB, según declaraciones del viceconsejero delegado de Sigfried Wolf recogidas por Reuters, si bien necesitaría la aprobación de General Motors. Asimismo, ni Magna ni Sberbank se podrán hacer con un participación propia en el negocio de General Motors en Rusia. También se recogerían otros acuerdos sobre distribución en el mercado chino y colaboración tecnológica entre los grupos.

Por su parte, el el ministro de Industria, Miguel Sebastián, aseguró ayer no tener "constancia oficial" del acuerdo entre General Motors y Magna para la venta de Opel, pero remarcó que la planta de Figueruelas debe "jugar un papel importante" a largo plazo para GM dado que "es la más productiva que tiene ahora mismo General Motors" en Europa. "Cualquier solución para General Motors Europa y para Opel debe contar con la base de que sea una solución industrial basada en la competitividad y la rentabilidad a largo plazo", indicó.

Confusión también entre los trabajadores de Figueruelas

La venta de Opel, que debiera ser un ejemplo de reparto de cargas y objetivos en Europa, se ha convertido en un factor de división dentro del fabricante de automóviles. Alemania, con Angela Merkel a la cabeza, quiere imponer la opción de Magna a toda costa, al margen de otros planteamientos industriales, ya que es el proyecto que más beneficia a las plantas germanas.

Ayer, la noticia del supuesto acuerdo final cogía desprevenidos a los trabajadores de Opel, actualmente de vacaciones, ya que la fábrica no reanuda su actividad hasta el próximo lunes, día 17. Los miembros del comité de empresa se pasaron toda la mañana intenta localizar a la dirección de la empresa y a ejecutivos europeos hasta que llegó el comunicado oficial de General Motors.

Todavía quedan unos cuantos días de expectación y zozobra. Pero la presión alemana es de tal calibre que lo más probable es que Magna acabe quedándose con Opel. Si no media una sorpresa de última hora, a Figueruelas sólo le queda la esperanza de que, ante la competencia de RHJ, el fabricante austriaco-canadiense suavice planteamientos sobre la fábrica. Que, hoy por hoy, son de lo más negativo.

27,5%

Es el porcentaje de Opel que prevé controlar Magna; sus socios rusos GAZ y Sberbank tendrían otro 27,5 %; la plantilla, el 10%, y GM, el 35% restante.