Para invertir

Pocoyó consigue convencer a los inversores institucionales

La empresa cubre la oferta, aunque hacia la parte más baja de la banda de precios.

Quedan días para que Zinkia, la productora de la serie de dibujos animados Pocoyó, salga a cotizar. Será el próximo miércoles, todo un reto para la entidad, ya que lo hace en un momento complicado del mercado, con una crisis de por medio, al tiempo que estrena el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) para pymes. Será, además, la primera OPV desde diciembre de 2007 en la Bolsa española.

De momento, la respuesta de los inversores va por buen camino. Fuentes del mercado aseguran que la oferta está cubierta. El problema parece ser que las peticiones de órdenes se están haciendo sobre los 3 euros, cuando la banda inicial orientativa y no vinculante oscila entre los 2,65 y 4,09 euros. La próxima semana se conocerá la valoración definitiva de las acciones, que se decidirá en función de cómo se haya cerrado el libro de peticiones de los institucionales españoles, a los que va dirigida en exclusiva la OPV. "El estreno de Pocoyó no es relevante para el mercado por la dimensión de la oferta", explica Javier Barrio, de BPI.

Zinkia saca a Bolsa el 30% del capital con una valoración bursátil que oscila entre los 55 y 85 millones de euros. Tras la oferta, José María Castillejo, presidente, reducirá su participación del 86,1% al 60,3%. Castillejo está convencido del éxito de la colocación tal y como aseguró a este periódico al inicio de la misma.

"A mi hija Mar le gustan los dibujos y eso es una buena señal para la empresa", dice un experto

Banesto Bolsa es el banco colocador de la OPV y también será el proveedor de liquidez para las acciones. Zinkia sale a cotizar al MAB e inicialmente eso implica que seguirá la modalidad de contratación del fixing, donde sólo se cruzan precios dos veces al día. Existe la posibilidad, no obstante, de que en un futuro pueda negociarse de forma continuada. "Al estar en fixing será un valor muy controlado, tendrá poco movimiento", explica Luis Benguerel, de Interbrokers. Para este especialista del mercado existen, sin embargo, aspectos positivos de la empresa: "A mi hija Mar de tres años le gustan los dibujos y yo invertiría para ella. Eso es una buena señal para la empresa", apunta Benguerel.

Castillejo reveló en los primeros días que se puso en marcha la OPV la cantidad de llamadas que habían recibido de padres interesados en comprar acciones de Pocoyó para sus hijos. "Yo aún sigo viendo los dibujos de la Abeja Maya", comenta Luis Benguerel, que tiene cerca de 40 años, cuando la serie se produjo en 1975. "No veo mal tomar una pequeña participación de la empresa, no creo que dé muchos dolores de cabeza al inversor", subraya.

Zinkia pretende mantener el interés por series distintas a la de Pocoyó. En 2008 supuso el 88% de sus ingresos y espera que esta cifra se sitúe en el 32% cuando llegue 2011. Los fondos que obtenga en Bolsa se destinarán en un 35% a la producción audiovisual (tanto series como largometrajes), un 25% al entretenimiento interactivo, otro 25% al desarrollo de marcas y el 15% restante al desarrollo corporativo, en donde se incluye el asegurar una estructura de deuda/capital equilibrada.

AFI, asesor registrado

Para dar el salto al MAB es necesario que la empresa cuente con un asesor registrado, una figura creada afín de que se cumplan todos los requisitos, que en cualquier caso son muchos más flexibles e inferiores que en la Bolsa tradicional. Zinkia contará con el asesoramiento de AFI, que espera que el MAB tome pulso después del verano.