Fallecimiento

Michael Jackson, el legendario rey del pop, muere a los 50 años

Cientos de personas acudieron ayer de forma espontánea al teatro Apollo de Harlem (Nueva York), el escenario en el que debutó a los nueve años Michael Jackson, para convertirse instantáneamente en un niño prodigio. Era el tributo de una ciudad conmocionada por el anuncio de la repentina muerte de un cantante cuyo paso por el mundo de la música del siglo XX y el espectáculo tiene la profundidad que antes tuvieron The Beatles y Elvis Presley.

Fotografía de archivo del 23 de mayo de 2005 que muestra a Michael Jackson saludando a sus seguidores
Fotografía de archivo del 23 de mayo de 2005 que muestra a Michael Jackson saludando a sus seguidores

El rey del Pop murió ayer por la tarde en Los Ángeles tras sufrir una parada cardio respiratoria. Hoy se espera el resultado de la autopsia.

Tras conocerse su fallecimiento muchos de los bares del Village de Manhattan volvieron a "pinchar" sus discos y tanto el Beat it como Billie Jean volvieron a sonar en las radios repetidamente. En iTunes, la mayor tienda de música on line, Thriller, el disco más vendido de la historia, 28 veces platino, volvía colocarse como número uno.

Michael Jackson fue siempre una estrella. Desligado de sus hermanos, con los que dio sus primeros pasos por el escenario, y de la mano del productor Quince Jones, Jackson brilló solo como nadie lo ha hecho desde los tiempos de Elvis. Su primer disco en 1979, Off the wall fue el preludio de un éxito que cristalizó con Thriller en 1982. Jackson fue el primer cantante negro que monopolizó la MTV cuando esta cadena de televisión se dedicaba a los vídeos musicales.

Un estilo musical que unió el rhythm el blues con el pop, una forma única de bailar (el moonwalking), los cuidados vídeos, su entrega en el escenario y una vestimenta que incluía casacas y un inolvidable guante blanco brillante y calcetines casi del mismo material, lo convirtieron en un personaje especial que con el tiempo se terminó aislando de la sociedad. Una serie de fallidas cirugías plásticas le terminó convirtiendo en su propia caricatura y varios procesos por presuntos abusos a menores, además de un comportamiento errático, terminaron por cimentar una imagen más que controvertida y, desde luego, triste.

Tras años alejado del espectáculo y después de haber visto el fin de su propia fortuna, Jackson estaba a punto de volver a subirse al escenario en Londres de nuevo, un proyecto truncado por una repentina muerte que deja al pop huerfano y a sus millones de admiradores tristes y estupefactos.