Informe

Nueve de cada diez empresas reclaman una reforma laboral

El 30% de los empresarios consultados en el consenso económico de PwC prevé una recesión prolongada.

La teoría sobre la lenta recuperación de la economía española, que el Ejecutivo ha identificado con la figura de los "brotes verdes", no es compartida por los empresarios, que consideran que aún queda un largo periodo de recesión económica hasta ver la luz al final del túnel.

Así lo señalan los 317 empresarios consultados para el informe de consenso económico de PricewaterhouseCoopers (PwC), correspondiente al segundo semestre de 2009, en el que el 29% asegura que la economía española se mantendrá en recesión durante un tiempo prolongado, mientras que un 36% considera que el periodo recesivo se mantendrá por un tiempo reducido, "dependiendo de cuál sea la coyuntura internacional y sobre todo la europea".

Esta situación de deterioro debería ser aprovechada, según el 93,7% de los encuestados, para impulsar una reforma del mercado de trabajo y otra del sistema educativo, incluyendo universidades y Formación Profesional. Preguntados por los aspectos fundamentales que tendría que abordar la reforma laboral, uno de cada dos expertos reclama como una necesidad inmediata ampliar las políticas activas de formación y reciclaje, para intentar amortiguar los efectos del crecimiento desbocado del paro. Del mismo modo consideran urgente iniciar un proceso de negociación colectiva en el que los salarios se liguen al aumento de la productividad y no al de los precios, para evitar situaciones como la actual, en el que los precios crecen en tasas negativas mientras que los salarios lo hacen al menos al 2%.

Revisión de la FP

En lo que respecta al sistema educativo, los empresarios señalan que las dos prioridades deben centrarse en la revisión a fondo del modelo de enseñanza de la Formación Profesional para hacerlo más atractivo a los estudiantes y así evitar la masificación que ha sufrido el sistema universitario en los últimos años. Del mismo modo exige un mayor nivel de competencia entre colegios y universidades.

Estas reformas, sin embargo, sólo amortiguarán de forma parcial el desplome del PIB. De hecho, seis de cada diez consultados asegura que el crecimiento medio en 2009 no superará el -3% y uno de cada dos considera que ese indicador para 2010 no llegará al -0,5% y, por lo tanto, seguirá en crecimientos negativos.

Buena parte de culpa la tendrá la atonía del consumo y de la inversión, que seguirán con una fuerte tendencia a la baja en el último semestre de este año, contagiando ese ritmo a la destrucción de empleo. Ocho de cada diez empresarios asegura que el deterioro del mercado laboral se mantendrá, al menos, en los próximos seis meses.

Otra de las medidas que pueden servir para impulsar la actividad económica es la aprobación de nuevos estímulos fiscales a corto plazo. Pese a que el 40% de los encuestados considera que los paquetes de ayudas anunciados hasta hoy por el Ejecutivo son excesivos, la mitad de los consultados considera que existe margen todavía para aumentar el esfuerzo fiscal, aún a sabiendas de que el déficit público podría alcanzar el 8% del PIB en 2012 y que la deuda pública haya crecido cuatro puntos en menos de un año.

En su opinión, la primera medida que se debería tomar sería una rebaja de las cuotas empresariales a la Seguridad Social, apoyada por el 40% de los empresarios, seguida por aumentos de gasto público, en especial los dedicados a la parte de infraestructuras.