La lucha por aumentar el consumo

Las grandes empresas bajan precios para capear la crisis

Todos los sectores multiplican las ofertas para atraer, por ejemplo, a los desempleados.

Estamos a tu lado en los momentos difíciles'. En lugar de eslóganes con gancho comercial, un buen número de compañías se han puesto la etiqueta de 'socialmente responsables': Ayudan a los clientes a pagar sus facturas recortando a la mitad su importe, pagan la cuota del coche si éste pasa a engrosar las filas del Inem o se hacen cargo del seguro médico durante seis meses.

Una de las principales premisas del marketing es que hay que captar consumidores allí donde están los nichos de mercado por cubrir. 'Hay que ver las necesidades y tratar de responder a ellas antes que tu competencia', explica un responsable de marketing de una de las empresas españolas que más fuerte han apostado por la captación de desempleados. 'No todo es bajar precios, sino también que vean que estás ahí cuando realmente lo necesitan', recalca. Pero ninguna empresa actúa por altruismo, detrás de las propuestas están detallados planes de marketing donde la relación coste-beneficio siempre les es propicia. Ya vendrán las épocas de vacas gordas.

A la espera de tiempos mejores están, por ejemplo, las maltrechas empresas automovilísticas que tratan de relanzar sus ventas echando mano de los siempre socorridos descuentos. Sólo en el mes de febrero la rebaja media fue de 2.428 euros, un 18% más que en febrero de 2008. Pero realmente no hay sector que no haya acelerado el ritmo a la hora de echarle imaginación. Algunos comercios de barrio, como peluquerías o pequeños restaurantes, dan servicios gratis si se presenta la documentación que acredite la situación de desempleo.

Mientras, uno de los sectores más maltrechos por el impacto de la crisis, el inmobiliario, ha seguido la estela del concepto low cost, más típico de las compañías aéreas. El próximo mes de junio se celebrará en la capital catalana el Salón de Pisos Low Cost. En el marco del Barcelona Meeting Point, el certamen promete descuentos de, al menos, un 30% respecto a los precios de mercado. Se trata de una iniciativa que sólo vivirá mientras se prolongue la crisis, ya que sus organizadores reconocen que no tendrá razón de ser una vez se recupere la normalidad dentro del sector inmobiliario.

Si no hay dinero para comprar una vivienda tampoco sobra a la hora de planear el tiempo de ocio. Mientras los grupos de moda ven cómo se resienten sus ventas, en internet se multiplican las páginas web que ofrecen marcas de renombre a precios de saldo.

Y el sector turístico tampoco se escapa. Las cadenas hoteleras han ajustado al máximo sus precios para llenar habitaciones durante la pasada Semana Santa y los parques temáticos han optado por la originalidad para vender entradas. El parque sevillano Isla Mágica ha aprovechado la inauguración de la primera línea de Metro en la ciudad andaluza para atraer visitantes: todo aquel que presente un billete del suburbano podrá entrar gratis en el recinto junto con un acompañante.