Intervención

Calma entre los clientes de Caja Castilla-La Mancha

Los clientes de Caja Castilla-La Mancha (CCM) afrontaron con tranquilidad el primer día en que las oficinas de la entidad abrieron al público tras la intervención del Banco de España, mientras los partidos políticos reclamaron que se depuren responsabilidades.

Al contrario de lo que se temía, no hubo aglomeraciones ni filas de clientes exigiendo el reembolso de sus ahorros y en general imperó la tranquilidad, según manifestaron hoy varios trabajadores y clientes de sucursales, entre otras ciudades, de Toledo, Albacete y Madrid.

Muchos de los clientes consideraron que ahora su dinero está "más seguro que nunca" con la intervención del organismo supervisor. De hecho, los tres administradores que el Banco de España ha designado para gestionar CCM se reunieron hoy con el comité de dirección de la entidad y trasladaron a los 3.000 empleados que la caja debe funcionar "con total normalidad" y les han pedido "el máximo esfuerzo y compromiso de todos".

Incluso la propia caja intervenida también envió hoy por la mañana un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en el que aseguraba que sigue operando con "absoluta normalidad" y sin riesgo para sus clientes.

En cualquier caso, la primera intervención de una caja de ahorros en España siguió, un día después de su anuncio, despertando una cascada ininterrumpida de reacciones por parte de partidos políticos, sindicatos y consumidores, que en general exigen que se busquen responsabilidades.