Viabilidad

La CE sospecha que las ayudas a Dexia no serán suficientes para garantizar su futuro

La Comisión Europea investigará en profundidad el plan de reestructuración del grupo bancario belga-francés Dexia ya que sospecha de las medidas no sean suficientes para garantizar la futura viabilidad de la entidad, según anunció hoy el Ejecutivo comunitario.

La Comisión, que ya aprobó el pasado mes de noviembre el plan de salvamento conjunto para dicha entidad bancaria elaborado por Bélgica, Francia y Luxemburgo, investigará ahora si las medidas podrán salvaguardar su continuidad, según anunció hoy la CE.

No obstante, la Comisión ha dado luz verde a la aplicación de las medidas -y en especial de las consideradas "urgentes", como es la venta de FSA, la filial estadounidense de Dexia-, mientras dure el proceso de análisis.

El plan consistió en una recapitalización de 6.400 millones de euros, y en una garantía de hasta 150.000 millones concedida de forma conjunta por los tres citados países.

El Ejecutivo comunitario "comprobará que las muy importantes medidas aportadas a Dexia se acompañan de proyectos realistas para remediar los problemas que condujeron a la situación actual", afirmó la comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, en un comunicado.

"Los planes presentados no permiten llegar a una conclusión positiva. Por ello es necesario un examen en profundidad", afirmó Kroes.

Los criterios fijados por la Comisión para fijar las ayudas incluyen que la empresa sea capaz de sobrevivir a largo plazo sin apoyo estatal permanente, que haya una contribución de la entidad al plan de reestructuración y "cierta disminución de su actividad en compensación por la intervención estatal", recordó el portavoz de Competencia de la CE, Jonathan Todd, en unas declaraciones.

Sin embargo, la CE considera que en estos momentos que la garantía para la venta de FSA puede ser autorizada", añadió la comisaria.

Esta garantía, concedida por los gobiernos belga y francés sobre un paquete de activos valorados en casi 17.000 millones de dólares, es una medida considerada como "urgente e indispensable" para garantizar la futura viabilidad del grupo bancario.

La Comisión decidió abrir la investigación después de que el plan le fuese notificado en detalle por las autoridades competentes y las partes interesadas, e invita a todas éstas a presentar sus observaciones sobre las medidas planteadas.

La CE recalcó que "no prejuzga sobre el contenido de la investigación", y subrayó que las medidas ya aprobadas como ayudas urgentes continúan siendo válidas durante el período de análisis.