Finanzas

Casi una veintena de cajas de ahorros debate sus procesos de fusión

Pocos son los que dudan ya de que la crisis económica y financiera dará un vuelco al mapa bancario español. Las cajas han sido las primeras en ponerse al frente de esta reestructuración, aunque en varios casos la iniciativa ha partido de los Gobiernos autónomos. 17 entidades de Extremadura, Andalucía, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Canarias ultiman o debaten sus respectivas integraciones.

Lo que inicialmente parecía que podría traer consigo las primeras fusiones transnacionales bancarias se ha convertido al final en reestructuraciones nacionales. Cuando estalló la crisis financiera en agosto de 2007, los expertos especulaban con la posibilidad de que los bancos europeos más fuertes pudiesen quedarse con los más débiles. Pero, tras agravarse la situación y tras recibir fondos públicos para evitar su desplome, la transformación se ha reducido al ámbito nacional.

La banca española es casi la única que no ha recibido, por ahora, fondos públicos, pero la crisis se alarga y las entidades comienzan a mostrar sus debilidades después de remar contracorriente durante 18 meses.

Estos factores, unido al desconocimiento de cuándo podrá finalizar el desplome económico, han encendido las alarmas del sector de las cajas de ahorros. Estas entidades, que únicamente cuentan con el apoyo de su negocio en España, han comenzado a reestructurarse, y una de las vías para ello son las fusiones.

Unas 17 cajas de ahorros, de las 45 existentes, están en estos momentos bien en proceso de fusión, caso de Caja Castilla la Mancha (CCM) y la andaluza Unicaja, o han iniciado el debate para llevar a cabo sus respectivas integraciones.

La más inminente es la de CCM y Unicaja. El próximo 31 de marzo, de hecho, los consejos de ambas cajas analizarán los datos auditados de sendas entidades y de las repercusiones de su integración. Una vez aprobados estos números la fusión será cuestión de escasos meses, ya que CCM no puede aguantar más el desgaste que atraviesa por la crisis. De momento, es la caja más afectada por la situación económica.

Será la primera fusión interregional, pero no la única, la primera unión bancaria española de la crisis y también la primera que recibirá ayudas públicas. El Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) concederá un crédito de unos 500 millones a la entidad resultante, que Unicaja tendrá que devolver. El FGD dará otros 400 millones a fondo perdido, que podrá recuperar en función de los créditos impagados que se recuperen de CCM, y que, según varias fuentes, ascienden a unos 800 millones.

La caja resultante podrá contar inicialmente con los actuales gestores de CCM, entre ellos con su presidente, Juan Pedro Hernández-Molto. Pero sólo hasta que se complete la operación, ya que, según afirman las mismas fuentes, Hernández-Molto dejará la entidad el primer año.

La unión de ambas instituciones irá pareja al proceso de fusiones al que aspira Manuel Chaves. Quiere crear una gran caja o dos a lo sumo, una entorno a Unicaja y otra a Cajasol. Cajasur es la menos proclive a esta operación. Caja Granada y Caja Jaén prefieren ser independientes.

El martes, el consejo de Caja Duero aprobó estudiar vías para su integración o colaboración con las otras cinco cajas de Castilla y León. El máximo órgano de Caja España hará hoy lo mismo. Esta integración está auspiciada por el Gobierno regional, el único que ha dicho públicamente que no está dispuesto a que sus entidades locales se unan con las de otras comunidades.

Castilla y León ya intentó la fusión virtual de sus seis cajas, pero hace un mes que el proyecto fracasó. Ahora lo intenta de nuevo, pero dice que con otra fórmula. Varias cajas, como la del Círculo de Burgos o Ávila, entre otras, parecen poco dispuestas a fusionarse con el resto de las entidades de la región, incluso bajo el paraguas de una sociedad controlada por todas ellas.

La Municipal de Burgos, Caja España y Caja Duero sí pueden finalmente terminar en boda ante la imposibilidad de buscar un novio en otra comunidad autónoma.

Las dos cajas canarias, la Insular y La General, también han abierto el debate sobre su posible integración. De momento, la pelota la ha lanzado la Insular y el gobierno autónomo afirma que la decisión la deben tomar ellas.

En Extremadura el proceso de integración de sus dos entidades está muy avanzado. Caja Extremadura y Caja Badajoz están dispuestas a su unión, que ya cuenta con el visto bueno de la Junta. Falta la aprobación de los consejos y asambleas, pero según todas las fuentes consultadas tanto el PSOE como el PP apoyan la operación.

La CECA cree que ésta será, junto a la de Unicaja y CCM, la única fusión que se producirá este año.

Aunque no se ha iniciado un debate político, varios expertos esperan fusiones en Cataluña, donde hay 10 cajas, y en Valencia, con tres.

Las claves

Procesos con experiencia

Las cajas andaluzas ya tienen experiencia en fusiones, todas, menos Jaén provienen de uniones.

Las cajas de Castilla y León no están dispuestas a crear una única caja. Los expertos también desaconsejan esta fórmula.

En Castilla-La Mancha queda una pequeña caja, la de Guadalajara, que prefiere la independencia.

El beneficio de CCM cae un 87%

Un total de 38 cajas de ahorros de las 45 existentes sufrieron el pasado año una caída de sus beneficios, aunque ninguna tuvo pérdidas, según datos de la CECA. La patronal envió ayer los resultados de estas entidades sin que varias de ellas tuvieran conocimiento de su publicación, lo que parece que no fue bien recibido por las afectadas, entre las que estaba Caja Castilla La Mancha (CCM), que no ha presentado sus resultados públicamente aún y pensaba hacerlo el 31 de marzo.

Pese a ello, y según reconoce la propia entidad, sus cuentas pueden aún sufrir variaciones, e incluso descender, ya que a raíz de su proceso de fusión con Unicaja, los auditores y el Banco de España están revisando todos los créditos impagados y sus correspondientes dotaciones. La operación de fusión esta en el denominado proceso de due dilligence.

La falta de atípicos y las fuertes dotaciones que realizaron el ejercicio precedente explican en gran parte el deterioro de las cuentas de las cajas. Pese a ello, las perspectivas para este año son más negativas, razón por la que ninguna entidad se atreve a hacer estimaciones sobre su futuro.

Sólo un dato: la morosidad de alguna de estas cajas, supera el 5% -caso de CCM, Caixa Catalunya y Cajasur-. Y son muy pocas las entidades que pueden resistir tasas superiores al 9%, según ha explicado en varias ocasiones el Banco de España.

Los expertos afirman que lo lógico es que en un año el índice de créditos impagados se duplique. Destacan las caídas de las ganancias de Caja Madrid, hasta un 70,6%, a causa de las fuertes dotaciones y de no contar con las plusvalías obtenidas un año antes por la venta de su 10% en Endesa. También llaman la atención la burgalesa Caja Círculo, que desciende un 72,76% y, sobre todo, de CCM.

Esta última entidad cerró 2008 con un beneficio atribuido de 30,6 millones, lo que supone una reducción del 87% respecto a los 233,7 millones de un año antes.

El grupo sufrió el impacto de las pérdidas por deterioros de activos y mayores dotaciones a provisiones. En concreto, la primera de las partidas alcanzó los 140 millones, un 19,6% más, de los que 91,62 millones correspondieron a inversiones crediticias. Mientras, las dotaciones netas se elevaron hasta los 16,5 millones, lo que supone multiplicar por tres los 5,4 millones de 2007. A pesar de la caída de su beneficio, la entidad registró un incremento en su actividad, al sumar 18.689 millones de euros en préstamos, un 7,7% más, mientras que sus depósitos se elevaron hasta los 17.022 millones, un 6,16% más.