Los efectos de la crisis

Las primeras rebajas globales de la historia

La oleada de fuertes descuentos en establecimientos comerciales se extiende por toda Europa.

Las primeras rebajas globales de la historia
Las primeras rebajas globales de la historia

El ritual vuelve a repetirse un año más. Primeros días de enero y decenas de miles de personas recorren las principales arterias comerciales tratando de cazar las mejores gangas. Parece que nada ha cambiado.

Pero nada más lejos de la realidad. El comercio ha dado un giro a su estrategia: ha acelerado el paso y ha ampliado los descuentos en un intento de recuperar clientes aún a costa de sus balances. De hecho, la gran distribución española reconoce que la contención de precios (que ha realizado tanto en la pasada Navidad como ahora en rebajas) ha recortado sus márgenes comerciales y, con ello, su beneficio.

Pero los consumidores lo agradecen, aunque vayan a gastar menos. El pequeño comercio asume que su volumen de ventas se reducirá entre un 10% y un 15%, hasta 5.650 millones de euros, según señalaba ayer la Confederación Española de Comercio (CEC).

Este año, las grandes cadenas de moda colgarán en España descuentos de hasta el 90%, algo inaudito en los últimos años, pero que tiene fiel reflejo en casi todos los países.

Uno de ellos es el Reino Unido, donde las rebajas parecen haber dado un pequeño respiro a las grandes superficies. Aunque no el suficiente. Al menos, ése es el caso de la mayor cadena de almacenes británica, Marks & Spencer (M&S), que ayer confirmó que va a despedir a 1.230 empleados para tratar de reducir costes (entre 195 y 222 millones de euros) en un ejercicio que se presenta difícil. Alrededor de 780 despidos se concentrarán en sus establecimientos, ya que M&S planea cerrar 25 locales de su división Simply Food.

M&S sigue la estela de algunos de sus principales competidores, ya que las cadenas de distribución de las islas han sido las más dañadas por la crisis, al menos por el momento. Ya han echado el cierre firmas como Woolworths, Zavvi o Adams. Y los augurios para los próximos meses no son mejores. La distribución británica teme que la debilidad de la libra frente al dólar y el euro le pase factura, dañando aún más sus márgenes. Tampoco las perspectivas vinculadas al empleo son mejores. 'Lo que guía la conducta de los consumidores es, por encima de todo, tener un trabajo', se lamentaba esta semana Rob Templeman, el consejero delegado de Debenhams, la segunda mayor cadena de grandes superficies del Reino Unido.

Nadie escapa a la crisis y Portugal no es diferente. Las tiendas lusas adelantaron las rebajas al 28 de diciembre tratando así de empezar con buen pie un año que se augura de recesión. De hecho, los descuentos del sector textil se elevan este año hasta el 70%. Pero no parece ser suficiente para los consumidores portugueses.

Mientras en años anteriores, las campañas de rebajas eran sinónimo de largas colas en los centros comerciales -los establecimientos preferidos por los portugueses-, este año se veían más tiendas vacías y menos bolsas en las manos. Sólo los españoles anticipaban sus rebajas haciendo una visita a las tiendas vecinas para aprovechar los descuentos en sus regalos de Reyes.

Pero no sólo las grandes superficies apuestan por los descuentos para reanimar sus cajas registradoras, también las grandes marcas del lujo, como Prada, Gucci, Fendi, amanecieron ayer con carteles de descuentos. Y es que las firmas más exclusivas no han podido escapar a lo inevitable.

Los escaparates de Milán o Roma demuestran cómo la crisis ha cogido al lujo por sorpresa, obligando a las firmas de renombre a adelantar los descuentos, que en algunos casos han llegado a alcanzar el 40%. Renato Borghi, presidente de Federación de la Moda Italiana, cree que los precios de algunas categorías de productos pueden bajar hasta un 70%.

Lejos del viejo continente, los comerciantes japoneses han multiplicado los descuentos para tratar de capear las peores cifras de ventas desde el inicio de la década de los noventa. De hecho, el sector asume que los consumidores japoneses pospusieron las compras de Navidad hasta las rebajas invernales. El pistoletazo de salida a los saldos se dio hasta el pasado 2 de enero y los nipones no son muy diferentes a los occidentales en cuanto a sus preferencias de compra. Salvo excepciones. En el archipiélago son muy populares las denominadas lucky bags, donde tienen cabida productos tan variopintos como vegetales o comida enlatada y que se comercializan a un precio de 15.000 yenes (118,2 euros). ¿Resultado? En Tokio se agotaron en menos de una hora.

En China, la crisis parece pasar de largo. En los tres primeros días de 2009 las ventas han subido un 13% respecto al mismo periodo del año anterior logrando un volumen de negocio cercano a los 1.830 millones de dólares (1.336 millones de euros). Alimentación, ropa, zapatos y hogar son sectores que concentran el consumo de los ciudadanos chinos, principalmente en las grandes urbes. Y las previsiones pasan porque sigan comprando hasta la fiesta de la Primavera, la más importante del calendario chino.

Consumidores

La distribución reiteraba ayer que los consumidores siguen teniendo los mismos derechos en temporada de rebajas que el resto del año, en referencia a la obligación de mantener la misma política de devoluciones o la opción de pagar con tarjeta de crédito.