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Reyes 'british' para ahorrar dinero

El desplome de la libra dispara los viajes de españoles a Londres para adquirir regalos de Navidad y adelantarse a las rebajas de enero.

Londres se ha convertido estas Navidades en el destino estrella de los viajeros europeos. Estos días no es extraño oír hablar francés, inglés o español en Bond Street, la elegante calle de Mayfair, donde muchos turistas del continente recalan para comprar, o simplemente curiosear, en las boutiques de lujo: Armani, Miu miu, Chanel y Versace. Los couturiers de moda se pavonean en los escaparates de Mayfair y Chelsea, haciendo la competencia a los orfebres de las celebrities -Bulgari, Cartier, Tiffany- y a los cabujones de Asprey & Garrard, los joyeros de la Reina. Hay precios realmente atractivos.

Si alguna desventaja tenía Londres para los turistas españoles es que era una ciudad muy cara. La libra llegó a costar 1,75 euros en el 2000 y hasta hace un año se pagaba siempre a más de 1,40 euros. Pero la espectacular caída de la moneda británica en el último mes la ha llevado a la práctica paridad con el euro. Y, junto con las rebajas que comenzaron el día de Sant Esteve (26 de diciembre), con mayores descuentos que nunca (hasta un 70%), ha convertido la capital británica en un paraíso de las compras.

El mismo bolso de piel de cocodrilo de Hermés que en la madrileña calle de Ortega y Gasset cuesta 21.000 euros puede adquirirse en la City por 20.000 libras. Y Secret Journey, una de las estilográficas más exclusivas de la suiza Caran d'Ache, cuesta alrededor de 9.829 libras.

Hay colas para comprar un bolso de Gucci a 200 libras

La casi pariedad entre el euro y la libra esterlina ha removido el mercado turístico. Ha sucedido lo mismo que en 2007 con Nueva York. Objetos de lujo y pequeños caprichos de Portobello son hoy accesible para el turista europeo. Algo impensable desde que en 1999 nació la moneda única. Artículos normalmente inalcanzables, como vestidos y abrigos de Stella McCartney y Balenciaga, se han visto los últimos días a 350 libras. Y ante las puertas del famoso Harrods se formó una cola de cientos de personas sólo para adquirir un bolso de Gucci por 200 libras, la mitad del precio original.

Manolo Blahnik. Los manolos no pueden faltar en el armario femenino. El modelo Spart resulta ideal para celebrar la fiesta de Nochevieja. Precio: 660 euros.

Canon Eos. Para profesionales exigentes, la Canon EOS-1Ds Mark III posee 21 megapíxeles. Precio: 8.205 euros

Cava de Vuitton. Monogram en una de las versiones más divertidas y prácticas de la casa Vuitton. Este baúl para whisky, en plata y cristal, cuesta 14.700 euros.

Sofá Lanvin. La alta costura del mueble. Creado por la diseñadora María Barros para Jacinto Usán. Es de estilo renacentista y haya maciza. Precio: 3.129 euros.

Bang & Olufsen. Lo más exclusivo de lo exclusivo. La edición (limitada) en blanco del equipo BeoSound 9000. Precio: 4.530 euros.

Un clásico de Hermés. El bolso Kelly, en honor de la princesa Grace, nunca pasa de moda. En diferentes colores, es de piel de cocodrilo y está cosido a mano. Precio: 21.000 euros.

Michelangelo. Este libro de la editorial FMR, dedicado al gran artista del Cinquecento, es casi una obra de arte. Su portada es de mármol, pesa 24 kilos, sólo hay 99 ejemplares y en él han trabajado desde grabadores a escultores. Su precio, 100.000 euros

Secret Journey. Tres piezas exclusivas Caran d'Ache (Volaire, Chateaubriand y Tolstoï) para los amantes de la escritura. Precio: 33.301 euros. Cada pluma, 10.301 euros.

Pieza única. Cualquier joya de Cartier es un regalo para la vista. Este collar lleva zafiros, perlas y diamantes. Precio: más de un millón de euros.

Silla Vionnet. Esta silla de haya maciza y comercializada por la firma española Jacinto Usán evoca la época del Renacimiento. Precio: 1.095 euros