Financiación

La diferencia entre inversión crediticia de la banca y los recursos de clientes se estabiliza

En la última década, la banca española ha visto cómo la brecha entre los créditos que otorgaba y los recursos de clientes que lograba captar se ensanchaba. Las turbulencias financieras del último año y medio han frenado esa tendencia, como atestiguaba ayer el Banco de España en la edición de diciembre de su Boletín Económico.

En 2000, la diferencia entre los préstamos concedidos y los depósitos de la clientela se situaba en el 5%, según los balances consolidados de las entidades, que muestran la actividad conjunta de los grupos y, por tanto, incluyen sus filiales en el país y en el extranjero. En 2007, el porcentaje había subido hasta el 28%. Si se analizan el balance individual de las entidades -es decir, si sólo se consideran la actividad desarrollada en España- los porcentajes son muy parecidos para el inicio y el final periodo: 4% y 25%.

Esta brecha, sin embargo, se ha estabilizado en los últimos trimestres. Como señala el supervisor, 'la revisión a la baja de las expectativas de rentas futuras y de revalorización de activos (...) junto con el encarecimiento del coste de la financiación, han provocado una reducción de la demanda de financiación, frenando, por tanto, la expansión de la inversión crediticia'. Además, 'la oferta de crédito se ha reducido por el deterioro de las perspectivas económicas y las mayores dificultades para obtener fondos en los mercados internacionales'.

La banca española ha pasado de financiarse en el exterior a fomentar 'la captación de depósitos, las emisiones de deuda a plazos más cortos y ocasionalmente, (...) a horizontes más dilatados pero soportando diferenciales más elevados'.