La mayor estafa de la historia

Un 'chiringuito financiero' para profesionales

Bernard Madoff era el gestor, el bróker y el depositario de los activos de sus clientes, y no había un control externo a la firma.

"El mayor fraude del mundo"
"El mayor fraude del mundo"

Entiendo que Madoff haya podido engatusar a las viudas millonarias de Palm Beach, pero no comprendo cómo han podido invertir con él tantos inversores institucionales', sostiene un gestor de hedge funds. '¿Cómo se puede invertir en una cuenta no segregada donde el gestor, el bróker y el depositario de los activos es la misma persona?', continúa este experto, que afirma que tiene a Bernard L. Madoff Securities en la lista negra desde hace 10 años. 'No nos esperábamos este fraude, pero no nos creíamos los resultados y la estructura jurídica no se tenía en pie.'

Aunque se supone que Bernard Madoff gozaba de una altísima reputación en medios financieros, lo cierto es que la mayoría de las entidades que se han visto atrapadas por este fraude mil millonario son europeas. Pioneer Investments, HSBC, Fortis u Optimal, filial de gestión alternativa del Santander, son sólo algunas. 'En Wall Street no tiene respeto ni fama desde hace años', sostiene el mismo gestor.

Según los datos que se conocen, la mitad de las víctimas del fraude Madoff, valorado en 50.000 millones de dólares, son hedge funds, el resto son mesas de tesorería de entidades bancarias y grandes fortunas.

En los últimos años, en Wall Street ha habido rumores de que algo no olía bien en Madoff Securities. En mayo de 2001, la revista financiera Barron's publicó un artículo titulado No preguntes, no cuentes en el que relataba el secretismo extremo que rodeaba a la firma presidida por Bernard Madoff y que llegaba al extremo de que el financiero detenido la semana pasada exigía por contrato a sus clientes que no revelaran que estaban invirtiendo con él. La opacidad, asimismo, era total al preguntarle por cómo lograba los altísimos rendimientos, consistentemente durante años, y que llegaron al 12% de rentabilidad, con una volatilidad no superior al 2%, algo increíble, a juicio de los gestores consultados.

Teóricamente, el éxito de Madoff residía en su operativa a través de derivados con acciones del índice S&P. Pero según comentaban a Barron's expertos en el mercado de opciones, ya en 2001, es muy difícil obtener esas rentabilidades con tan poca volatilidad.

El negocio de Madoff tenía dos patas: una firma de corretaje de acciones y una de asesoría financiera, no registrada, a través de la cual se ha llevado a cabo el fraude. Según la Securities and Exchange Commission (SEC, el regulador de los mercados estadounidenses), los estados financieros de Madoff Securities se mantenían bajo llave y Bernard Madoff era 'críptico' cuando discutía con sus empleados sobre la división de asesoramiento. A través de esta división, Madoff captaba el dinero de los inversores y con él fue creando una estructura piramidal de libro, por la que hacía frente a los reembolsos de los inversores antiguos con el dinero de los nuevos.

Madoff ha sido otra víctima de la crisis: el entramado ha quebrado debido a la demanda masiva de reembolsos que ha recibido por parte de sus inversores, unos 7.000 millones de dólares, lo que le ha obligado a poner las cartas sobre la mesa, al verse incapaz de hacer frente a la retirada de dinero.

Madoff recibía mandatos de gestión por parte de las firmas de gestión o de las grandes fortunas, pero no tenía una estructura jurídica para canalizar ese capital. 'El montaje legal no era apropiado. Las funciones de gestión, administración y correduría deben estar separadas', comenta un gestor. 'Madoff tenía plenos poderes sobre el dinero de los clientes, que estaba en la misma cuenta que el suyo propio. El extracto de las inversiones lo enviaba él, no un administrador externo y ni siquiera podías verificar con un bróker externo los movimientos de la cartera'.

El único control externo a las actividades de Madoff era una auditora llamada Friehling & Horovitz, que según las investigaciones de la firma Askia, tenía tres empleados, uno de 78 años que vive en Florida, un secretario y un contable de 47 años, que trabajaba en una oficina de cuatro metros por seis. 'Parece una estructura pequeña para el tamaño de las actividades de Madoff', señala Askia en una nota.

La pregunta que surge es cómo han caído en esta trama los fondos de fondos hedge, que sacan pecho sobre sus métodos de due dilligence, el análisis exhaustivo de los gestores. 'Hemos asistido a una falta total de control de riesgo operacional', señala el gestor de un family office español.

'Nunca he visto a nadie trabajar gratis'

Uno de los aspectos que puso la mosca detrás de la oreja a más de uno y dos gestores es el hecho de que Bernard Madoff no cobrara comisiones por su labor de asesoría y gestión. El financiero afirmaba que obtenía ganancias a través de las actividades de intermediación que realizaba con la compraventa de activos. 'El talento en esta industria se paga caro. Los gestores cobran un porcentaje sobre los resultados del fondo', comenta un gestor. '¿Cómo es posible que no cobrara dinero por ello? Jamás he visto a nadie trabajar gratis'.

213 millones en comisiones

Los fondos que se han visto atrapados por la estafa de Bernard Madoff han recibido importantes comisiones, gracias a una estructura de ingresos basada en un porcentaje pequeño sobre el patrimonio gestionado y otro mayor, de hasta el 20%, sobre los resultados positivos del fondo.

Según la agencia Bloomberg, Fairfield podría haber ingresado cerca de 135 millones de dólares (unos 100 millones de euros) este año. El fondo estrella de Fairfield, que invertía casi todo su patrimonio en Madoff, cobraba una comisión sobre el patrimonio gestionado del 1% y un 20% sobre los resultados del fondo, que ascendieron a un media anual del 11% en los últimos 15 años.

Los fondos que han admitido operaciones con Madoff han recibido este año al menos 290 millones de dólares (213 millones de euros) a través de comisiones, según cálculos de Bloomberg, que no tienen en cuenta, además, las comisiones de suscripción que pagan algunos clientes cuando invierten por primera vez en el fondo.

Los fondos de fondos hedge invierten en otros fondos puros y cobran comisiones por su labor de análisis e investigación para elegir a los mejores gestores de hedge funds. Este análisis, exhaustivo, es cuantitativo, pero también cualitativo. Los analistas tienen en cuenta aspectos como las herramientas tecnológicas con las que trabaja el gestor, la estructura de back office para dar servicio de administración e información a los clientes, e incluso la situación personal del gestor: si está divorciado o tiene hijos, su pasado. Todo, para mitigar el riesgo gestor y operativo, en un tipo de negocio que depende exclusivamente del talento de una persona o de un equipo.

En el caso de Madoff, el análisis, a la vista de los acontecimientos, falló.