Estados Unidos

Citigroup espera una ayuda del Estado para superar la crisis

La dramática caída bursátil de Citigroup ha puesto contra las cuerdas a uno de los bancos más grandes del mundo. Desde la entidad presidida por Vikram Pandit se tuvo que hablar el viernes con el Tesoro y la Fed para buscar una fórmula para estabilizar la firma.

La crisis de confianza en la balance de Citigroup se agudizó de tal manera la semana pasada que ha terminado haciendo realidad la profecía de que la entidad va a necesitar la ayuda estatal para salir de su crisis y de paso poner una barrera de contención en la nueva ronda de desgaste que está sufriendo todo el sector financiero. El viernes, la acción de Citi cerró a 3,77 dólares y el consejo del gigante se reunió para buscar opciones de futuro mientras algunos de sus ejecutivos hablaban con la Reserva Federal y el Tesoro con el mismo objetivo.

El fin de semana todo eran especulaciones pero se esperaba una inmediata intervención de Washington para salvar a un gigante con presencia en todo el mundo, dos billones de dólares en activos y que el año pasado tenía 375.000 empleados además de una capitalización bursátil de 178.590 millones de dólares. Hoy, esta se ha quedado en 20.540 millones, es decir, unos 4.500 millones menos que lo que el Gobierno inyectó hace unas semanas. Su plantilla se reducirá a 300.000 personas.

Desde el banco se considera que se está siendo objeto de ataque por parte de los short sellers (vendedores a pérdidas) y, de hecho, quieren que la SEC, el regulador de los mercados, vuelva a limitar esta práctica.

En los mercados, esa teoría no cala y se apunta que el problema es la falta de confianza en su balance. Citi ha encadenado pérdidas de 20.000 millones de dólares en los últimos cuatro trimestres y se estima que aún no ha aflorado todos los agujeros que la crisis ha hecho en sus libros. Ahora se teme que lleguen más de la mano del mercado inmobiliario comercial y tarjetas de crédito y no tenga capital para cubrir pérdidas.

Aunque Pandit dijo el viernes que no se va a vender o desmembrar el gigante financiero, es posible que eso ocurra y que para ello se necesite la ayuda del Gobierno. Algunas de las opciones que podrían pasar incluso por soluciones más drásticas como la toma de una participación mayor por parte del Estado, o la intervención directa como en el caso de la aseguradora AIG, una solución que aún tiene que probar que va a ser buena y que desde Washington se considera como un mal precedente.

The New York Times señalaba este fin de semana que puesto que Citigroup es un banco global, deberían ser más países los que participaran en la ayuda al banco.

Otras de las ideas que se manejan es la fusión, y siguen los rumores de que sea con Goldman Sachs, que quiere convertirse en un banco comercial con depósitos. La fusión sería muy difícil y cara, por lo que necesitaría la asistencia o financiación del Gobierno. Además sería devastador en términos de empleo porque ambas firmas tienen áreas que se solapan.

Más debilidad en el sector bancario

El pasado martes mientras crecía la ansiedad en los mercados de nuevo, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, dijo en términos metafóricos que el Congreso que el Gobierno ha dado los pasos necesarios para estabilizar el sistema financiero y no pensaba anunciar más acciones que incluyeran el uso de más dinero del Tarp (el plan que puso en marcha para salvar la banca dotado de 700.000 millones de dólares).

Mal momento para hacer semejante afirmación. Citigroup pasaba de caer a desplomarse en los mercados, algo que también ocurría con los valores de JP Morgan y Goldman Sachs, entre otros. Y a nivel más local, aunque no menos importante, tres bancos más se hundieron el viernes.

La Oficina de Supervisión del Ahorro cerró dos entidades en California, Downey Savings & Loan y PFF Bank & Trust, y en Georgia se cerró el Community Bank de Loganville. El Fondo de Garantía de Depósitos tomó posesión de los depósitos y los vendió, lo que evitó el compromiso de más dinero por parte de este organismo. De momento, se han hundido en EE UU 22 bancos en esta crisis.