Bolsa de Nueva York

Wall Street no logra encontrar suelo: el SP pierde un 6,71% y se sitúa en niveles de 1997

La Bolsa de Nueva York volvió a vivir una sesión de importantes recortes y no encuentra freno. En una jornada en la que todas las miradas estuvieron puestas en la negociación de un rescate para las empresas del motor, los inversores perdieron la paciencia en los últimos compases. El Standard and Poors 500 fue el más castigado de los índices y se situó en sus niveles mínimos de los últimos 11 años y medio, después de perder un 6,71%.

En una nueva sesión muy volátil, todo el interés lo acaparó la reunión de senadores demócratas y republicanos de la cual tenía que salir una propuesta para ayudar a los tres grandes constructores de coches de Detroit. La indecisión del Gobierno y el recorte de plantilla anunciado por JPMorgan Chase terminaron con las expectativas de los inversores, que fueron paulatinamente retirando sus inversiones de la Bolsa de Nueva York. El Dow Jones perdió un 5,56% y cerró la sesión en 7.552 puntos, marcando un nuevo mínimo desde marzo de 2002. ElStandard and Poor 500 sigue perforando soportes y cayó un 6,71%, alcanzando su nivel mínimo desde abril de 1997. Por su parte, el selectivo tecnológico Nasdaq retrocedió un 5,07% hasta los 1.316 puntos.

Ya avanzada la tarde, el Congreso de EE UU anunciaba un acuerdo para ayudar a General Motors, Chrysler y Ford bajo rígidas condiciones. Los tres grandes de Detroit deberán presentar un plan de viabilidad si quieren seguir recibiendo ayudar y línea de crédito gubernamental. Después de muchas indecisiones y amagos, las empresas saben que han de hacer para ser ayudadas y eso empujó su cotización. General Motors se apuntó un 3,23% y fue la única empresa que ganó dentro del Dow Jones y Ford avanzó un 10,32% espoleada por la futura inyección de liquidez.

El secretario del Tesoro, Henry Paulson, intentó tranquilizar a los inversores "tenemos todas las herramientas para evitar un colapso financiero" comentó el funcionario del Tesoro. Sin embargo, las palabras de los miembros del Ejecutivo norteamericano no convencen a casi nadie en las últimas semanas y suelen tienen un efecto inverso al que pretenden. Pasada la media sesión, la volatilidad se convirtió en ventas y todos los índices aceleraron las caídas. También era un día en el que se publicaban datos de empleo en EE UU. Las peticiones por subsidio por desempleo aumentaron en 27.000 y alcanzaron los niveles más altos de la historia. A raíz de ello, el Congreso se plantea actuar de urgencia y alargar la cobertura de los desempleados ante un posible prolongamiento de la crisis

Pero cuando no son las empresas del automóvil, es el sector financiero el que actúa como lastre para Wall Street. A pesar de haber recibido importantes inyecciones de liquidez por parte del Gobierno, los activos contaminados tienen mucho peso y continúan hundiendo al Dow Jones sesión tras sesión. Si el otro día era Citigroup quien anunciaba un recorte de más de 50.000 puestos de trabajo, hoy fue JPMorgan Chase la empresa que anunció un reajuste de 3.000 empleos.

Esta reestructuración de plantilla supone un 10% de todo el personal de banca de JPMorgan Chase y su cotización sigue cayendo, hoy cedió un 17,88%. No obstante, la mayor caída de todos los valores que operan en el Dow Jones la protagonizó Citigroup que esta siendo fuertemente golpeado esta semana y pierde más del 60% de su valor en las tres últimas sesiones. Bank of America restó un 13,86% y también acumula un gran receso en las últimas jornadas.

El petróleo también esta jugando un importante papel en la crisis y se abarata al mismo ritmo que caen las bolsas. En la sesión de hoy, el crudo Texas cerró en 48 dólares por barril tras una caída del 9,18% y se sitúa en su nivel más bajo de los últimos tres años y medio.