Crisis automovilística

GM insta a sus plantas europeas a reducir costes de manera urgente e inmediata

La dirección de General Motors (GM) Europa ha instado hoy a los representantes sindicales de todas sus plantas a afrontar una reducción de costes de manera "urgente e inmediata", con el objetivo de paliar cuanto antes la falta de liquidez por la que atraviesa el grupo automovilístico.

El Comité de Manufacturas de GM Europa, constituido por representantes sindicales de todas las plantas, incluida la de Figueruelas (Zaragoza), se ha reunido hoy en la ciudad alemana de Rüsselsheim (Alemania), donde la dirección ha insistido en lo acuciante de la situación.

Según ha explicado a Efe el presidente del comité de empresa de GM España, José Juan Arcéiz, la multinacional automovilística ha anunciado que va a congelar de manera inmediata los salarios y las bonificaciones de todos sus directivos, y ha instado a la representación sindical a estudiar, de manera local, los posibles recortes de costes que se puedan aplicar en cada factoría.

GM Europa tiene una falta de liquidez de 750 millones de dólares (595 millones de euros) en toda Europa, una cantidad de la que depende el lanzamiento de veinte modelos hasta el 2012, incluidos los nuevo Opel Corsa y Meriva, que se producirán en la fábrica zaragozana.

La dirección ha insistido en que, ante esta situación, hay que aplicar una "contención de costes urgente e inmediata", ha subrayado Arcéiz, quien ha permanecido hoy en contacto con el secretario general de UGT en la planta de Figueruelas, Pedro Bona, representante español en la reunión de Rüsselsheim.

GM Europa anunció la semana pasada su decisión de recortar la producción durante el próximo año en un 20 por ciento, hasta 1.385.000 unidades, lo que podría implicar reducciones de la jornada laboral y rebajas salariales.

La empresa, que también tratará de disminuir sus costes estructurales en un 10 por ciento, acompañó este anuncio con el compromiso de no cerrar ninguna planta ni de hacer despidos forzosos.

Los sindicatos están dispuestos a "hablar de todo" lo que pueda implicar un recorte de costes, pero siempre que la dirección elabore un plan de viabilidad que garantice los volúmenes de producción y la comercialización de nuevos modelos, todo ello para que el esfuerzo de los trabajadores para sacar la situación adelante "no sea en vano", ha remarcado Arcéiz.

Arcéiz ha avanzado hoy que el comité de GM España se reunirá la semana que viene para analizar a nivel local cómo asumir el recorte de producción y la reducción de costes.

El presidente del comité ha precisado que el recorte del 20 por ciento será conjunto entre todas las plantas europeas, de modo que no todas se verán afectadas de igual manera y dependerá de los modelos que fabrique cada una de ellas.

En el caso de Figueruelas, ha reconocido que la reducción de la producción puede ser mayor en el Opel Meriva, al tratarse de un modelo que ha agotado sus años de mayor demanda, pero no en el caso del Opel Corsa, que podría beneficiarse de un menor recorte que otros modelos.

También ha insistido en que el efecto del recorte de la producción sobre el empleo no tiene por qué ser necesariamente la reducción de la jornada y de los salarios, puesto que también se podría plantear la supresión de los turnos de noche o la aplicación de un nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE).

Con una plantilla de unos 7.500 trabajadores, Figueruelas es la única planta de GM que fabrica tres modelos de manera simultánea, el Opel Corsa, el derivado comercial Combo y el monovolumen Meriva.

Después de lograr el pasado año un récord de producción de 485.857 unidades, ha visto reducida su previsión para este año a 425.000, y para 2009 a sólo 361.00 vehículos.

La fábrica inició a principios de este mes un ERE que afectará a 600 puestos de trabajo durante un año.