Para invertir

Opciones para afrontar la ampliación de capital

Los expertos consideran que la operación de Santander ofrece un descuento atractivo con una visión de medio y largo plazo

El presidente del Santander, Emilio Botín
El presidente del Santander, Emilio Botín

Santander ha puesto en marcha la mayor ampliación en efectivo de la Bolsa española. Emitirá 1.600 millones de títulos nuevos por 7.200 millones de euros que comenzarán a cotizar el próximo 4 de diciembre. El periodo de suscripción de las nuevas acciones comenzó el 13 de noviembre y concluirá el próximo día 27. El viernes los títulos de Santander cayeron un 1,36% hasta 6,53 euros y los derechos retrocedieron el 7,4% hasta 6,5.

Acudir a la ampliación

Los accionistas de Santander que compraron títulos del banco antes del 13 de noviembre tienen hasta el próximo día 27 para decidir si acuden o no a la ampliación de capital. Aquellos que deseen mantener su participación actual tienen la opción de comprar un título nuevo por cada cuatro antiguos a un precio de 4,5 euros. Acudir, por tanto, implicará un desembolso. Para un inversor con 100 acciones comprar 25 más le supondrá un coste de 112,5 euros. Los expertos aconsejan acudir a todos aquellos inversores con una visión a largo plazo. Reconocen que la operación es positiva para el banco ya que le permitirá mejorar los ratios de capital y salir reforzado para afrontar las dificultades que se avecinan en 2009. 'Ampliar capital ahora es lo más adecuado para preparase para lo que viene. Acudir sigue siendo una buena idea', explica David Ardura, de Gesconsult. La acción de Santander se ha visto muy penalizada y desde que se anunció la operación el lunes ha caído el 16%. Los expertos no descartan una debilidad adicional de los títulos pero aún así ven la operación interesante. 'El descuento es interesante a medio plazo sobre todo para los que compraron entre el lunes y el miércoles', explica Mariano Sancho, de Riva y García.

SANTANDER 3,10 0,52%

Vender los beneficios

Cada acción tiene asociado un derecho de suscripción preferente. Los inversores que opten por no acudir a la ampliación de capital, bien porque no deseen mantener su posición actual, bien porque no puedan realizar desembolsos adicionales, tendrán la opción de vender los derechos de suscripción preferente. Estos concluyeron la sesión del viernes a 0,5 euros, lo que significa que un inversor con 100 acciones que desee vender los derechos de suscripción ganará 50 euros. El accionista se embolsa así el descuento que ofrece la operación a cambio de diluir su posición en el capital del banco.

Acudir de forma parcial

Los accionistas de Santander también tienen una opción a medio camino entre acudir o no a la ampliación de capital, la llamada 'operación blanca', consistente en financiar las nuevas acciones con la venta de parte de los derechos de suscripción. Esta opción reduce la dilución de capital pero sin tener que aportar liquidez adicional. Un inversor con 100 acciones puede optar por vender el 68% de sus derechos, en este caso 68. De esta manera, si su cotización es de 0,5 euros, ingresaría 34 euros. Con los 32 derechos que le quedan puede comprar 8 títulos nuevos a 4,5 euros cada uno. Una operación que le costaría 36. Por tanto, al final sólo debería desembolsar 2 euros si no quiere vender más derechos.

Entrar vía derechos

Los inversores que deseen tener acceso a los nuevos títulos de Santander y no sean accionistas pueden hacerlo vía derechos. Para adquirir una acción mediante esta fórmula se necesitan 4,5 euros y adquirir cuatro derechos de suscripción preferente. Los inversores que optan por esta fórmula lo suelen hacer con la esperanza de comprar los títulos con descuento, algo que no se podía hacer en el mercado el viernes. Los derechos cerraron a 0,5 euros y la acción a 6,53 euros. Lo que implica que para comprar un título vía derechos el desembolso total es de 6,5 (ver cuadro), un precio algo más barato ya que comprar vía derechos entraña más riesgo porque desde que concluye la ampliación hasta que empiezan a cotizar los nuevos títulos el inversor está expuesto a la Bolsa y no puede operar.

Especular

Varias firmas de intermediación han notado la entrada de dinero en el accionariado de Santander los días previos al inicio de la ampliación de capital. En opinión de los expertos muchos inversores compraron títulos para poder tener la opción de ganar dinero con la compra y venta de los derechos de suscripción. Generalmente la cotización de los derechos y la acción suele evolucionar de forma paralela y encontrar un descuento comprando vía derechos no está asegurado. Sin embargo, hay especialistas en arbitraje que tratan de sacar provecho de estas diferencias, algo que hasta ahora está resultando complicado con Santander por la enorme liquidez del valor, según los expertos.

Pregunta y respuesta. Algunas claves para entender la operación

¿Cuál es el objetivo de la ampliación de capital?

El objetivo de Santander es mejorar los ratios de solvencia frente a sus rivales internacionales, muchos de los cuales han recibido inyecciones de fondos públicos en las últimas semana. El ratio de capital de Santander antes de la ampliación era de 6,3% y tras la operación se espera que se sitúe en el 7,68%.

¿Por qué toma una decisión tan arriesgada?

El banco ha optado por esta opción para no malvender activos y mantener el dividendo. La operación, además, está asegurada por el banco colocador por lo que no corre el riesgo de no salir adelante. Una vez concluya Santander saldrá reforzado y presionará a otros rivales a seguir su ejemplo.

¿Qué significa la ampliación para el accionista?

Una vez concluya la ampliación de capital Santander contará con un 20% más de acciones. Esto significa que los beneficios se deberán repartir entre más y si el beneficio del banco no puede subir en la misma proporción, algo poco probable, el beneficio por acción se verá diluido entre un 15% y un 20%, según cálculos del mercado. La mayor o menor cuantía de la dilución dependerá del rendimiento que saque el banco al nuevo capital obtenido.

¿Explica esto la fuerte caída de la acción?

En cierta medida sí. Desde que Santander anunció la ampliación los títulos han perdido un 16% de su valor, lo que refleja ya prácticamente todo ese efecto dilutivo. Los expertos recuerdan, no obstante, que el castigo también es consecuencia del difícil entorno actual por lo que no descartan castigos adicionales tanto para la acción como para el derecho de suscripción.

¿Qué pasará con el dividendo por acción?

Santander se ha comprometido a mantener el dividendo en 2009. Una buena y mala noticia ya que lo congela cuando previsiones hablaban de un incremento desde los 0,72 euros estimados para 2008 a 0,75 para 2009. Esto significa que Santander deberá desembolsar una cuantía mayor en 2009 ya que contará con un 20% más de accionistas. La rentabilidad por dividendo a los precios actuales es del 11% y antes de la ampliación rondaba el 8,6%.