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La UPM impulsa la creación de 59 firmas tecnológicas

La tasa de mortandad, del 12%, es más baja que la media española.

Desde que la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) empezó a promocionar la creación de compañías tecnológicas hace seis años, 59 proyectos de estudiantes se han convertido en empresas. 'De ellas únicamente han cerrado siete', explica Gonzalo León, vicerrector de investigación de la UPM. 'Esta tasa de mortandad es mucho más baja que la que se da en el mercado'. Es una cuestión de estrategia, según explica León. 'Intentamos ponerles todas las dificultades posibles antes de que salgan, diría hasta que intentamos matarlas, lo que nos garantiza que las que sobrevivan al proceso de filtrado tienen muchas posibilidades de ser viables'. Esta manera de proceder les permite concentrar el esfuerzo en aquellos proyectos que más valen la pena.

El programa de creación de empresas está estructurado en tres fases eliminatorias. La primera se centra en la detección de ideas a través de una campaña promocional en todos los centros de la UPM. Una vez evaluadas todas las ideas, las ocho mejores son premiadas con 1.000 euros. La fase siguiente tiene como objetivo el desarrollo de un plan de negocio, mientras que la tercera y última fase premia los tres mejores planes de empresa desarrollados con 15.000, 10.000 y 5.000 euros, respectivamente.

El programa de creación de empresas de base tecnológica, conocido como Actúaupm, tiene como objetivo la fundación de compañías tecnológicas. 'Buscamos que tengan dos rasgos', explica León, 'por un lado, que se basen en una tecnología novedosa, y por otro, que tengan capacidad de crecimiento, un plan de negocio que le permita crecer'. León reconoce que esta segunda es una cuestión difícil de acertar. La responsabilidad de juzgar los proyectos que presentan los estudiantes recae sobre un jurado que varía cada año y que está compuesto por personas de la Comunidad de Madrid, que es la que financia el proyecto, por inversores ligados a sociedades de capital riesgo y por representantes de escuelas de negocios e inversores privados.

Este año se han presentado al programa 163 proyectos en los que están implicadas 500 personas, entre estudiantes, profesores e investigadores, todos ellos de la UPM. De las ideas presentadas, se han desarrollado 30 planes de negocio, que han dado lugar este año a la creación de diez empresas, en diferente estado de desarrollo en la actualidad. 'Unas llegan ya prácticamente creadas y otras están todavía muy verdes'. En cuanto a los sectores a los que pertenecen, tres son biotecnológicas, seis de las tecnologías de la información y una del sector aeronáutico'.

Este grado de participación contrasta con datos recientes que afirmaban que el 55% de los universitarios españoles preferirían ser funcionarios. 'En las carreras de ingeniería no creo que sean ciertos esos porcentajes', explica Arístides Senra, responsable de creación de empresas de UPM, 'la gente prefiere tener su propio proyectos'. En esta universidad madrileña han estudiado 'Raúl Mata, el creador de MyAlert; David del Val, creador de V-Extreme, y Víctor González e Ignacio Vargas, de Next Limit. Cuando vienen llenamos los aforos, se nota que hay mucho interés por conocer cómo se han gestado empresas de éxito'. Según explica Senra, la segunda juventud que está viviendo internet con proyectos como Facebook, Youtube, Twenty o Panoramio está haciendo que los proyectos destinados a la red vuelvan a ser 'los más numerosos'.

Desde las primeras fases del proceso, los creadores de los proyectos entran en contacto con las empresas de capital riesgo y los conocidos como business angel, que aportan capital en las fases más tempranas. 'Queremos que vean cuanto antes qué dificultades van a encontrarse, porque muchos creen que es fácil y luego les sorprende mucho lo que les piden', afirma León.

Las sociedades de capital riesgo buscan generalmente empresas con dos o tres años de vida, por lo que señala 'un vacío que existe en este país', y que afecta a las empresas más jóvenes. 'Hay un déficit de la figura inversora que entra en las fases más tempranas de las empresas, son etapas de desarrollo en las que quizá sólo necesitan 50.000 o 80.000 euros, y muchas empresas de capital riesgo se mueven con cantidades mayores', señala León.

Pero tener una buena idea no garantiza en absoluto que de ella pueda nacer una empresa de éxito. León explica que la viabilidad futura del proyecto depende también de la formación del equipo. 'Muchas veces les ayudamos a completar sus necesidades, sugiréndoles que incorporen a alguien o que mejoren su formación, porque pueden estar muy bien en tecnología, pero faltarles conocimientos de gestión o financieros'.

Para aquellos proyectos más evolucionados, el programa ofrece apoyo financiero a través de terceros o de una iniciativa propia de capital riesgo (Axon, una sociedad participada por la UPM) con cantidades desde 50.000 a 5.000.000 de euros.

La Competición de Creación de Empresas UPM ha entregado 200.000 euros en premios en las cinco ediciones celebradas hasta ahora. La mayor parte de la financiación corre a cargo de la Comunidad de Madrid, pero también intervienen empresas privadas de capital riesgo, bancos, cajas, consultoras y bufetes de abogados.