Impacto económico

Sarkozy cifra en 800.000 euros el coste de la crisis financiera en la UE

La crisis financiera global le costará a los países de la Unión Europea un valor estimado de 800.000 millones de euros, afirmó el presidente francés, Nicolás Sarkozy, a los legisladores, según indicó uno de ellos.

Sarkozy dijo que quería convocar a la UE a una cumbre especial para tratar de reavivar la economía de las 27 naciones del bloque, dijo el legislador tras la reunión con Sarkozy en el palacio presidencial. Sarkozy también indicó que no quería que Estados Unidos pagase por la crisis manteniendo el dólar débil.

Por otra parte, el Gobierno francés anunció hoy la asignación, de aquí a finales de año, de 5.000 millones de euros en préstamos para los ayuntamientos del país, que se han visto afectados por la crisis financiera.

La mitad de estos préstamos procederá de la Caisse des Dépôts et Consignations (CDC, organismo financiero estatal) y la otra mitad de tres entidades bancarias: Dexia (1.450 millones de euros), Crédit Agricole (950 millones) y Caisse d'Epargne (las cajas de ahorro, 100 millones), precisó el Ministerio de Finanzas en un comunicado.

Los créditos a los municipios, por un periodo máximo de 20 años y un tipo de interés del 0,60 ó del 0,66%, tendrán que dedicarse exclusivamente a operaciones de inversión presupuestadas en el ejercicio de 2008.

Esta operación forma parte del dispositivo puesto en marcha el mes pasado por el Gobierno francés para asegurar la financiación de la economía frente a la crisis del sistema bancario, que comporta garantías estatales a las entidades financieras de hasta 360.000 millones de euros con el objetivo de que sigan concediendo préstamos.

Algunos ayuntamientos franceses se encuentran en una situación delicada porque en los últimos años contrajeron créditos con productos financieros que contenían los famosos "subprime", los préstamos inmobiliarios basura de los que partió la crisis financiera.

Según un estudio de la agencia Fitch del pasado verano, alrededor de la cuarta parte de los 120.000-130.000 millones de euros de deuda de las administraciones locales francesas son tóxicos por contener ese tipo de productos concebidos por bancos como Dexia, Caisse d'Epargne-Natixis, Crédit Agricole o Fortis.

El anuncio de este dispositivo llega el mismo día en que el Gobierno francés redujo sus expectativas de crecimiento económico para 2009.

La ministra de Finanzas, Christine Lagarde, reconoció que el Producto Interior Bruto (PIB) el año próximo subirá sólo entre el 0,2 y el 0,5% frente al 1-1,5% previsto en inicialmente. Para 2010, Lagarde también revisó a la baja las perspectivas desde el 2,5% previsto hasta ahora al 2%. Una de las consecuencias de estas nuevas cifras es el abandono del objetivo de "déficit cero" de las finanzas públicas para el último año del mandato del presidente, Nicolas Sarkozy, 2012.