Expansión

Ikea compensa con nuevas aperturas la caída del 15% en las ventas de mobiliario

El desplome inmobiliario ha pasado factura a Ikea, pero la multinacional sueca ha logrado esquivar la crisis gracias a las cuatro aperturas realizadas desde mediados de 2006. La división ibérica elevó su volumen de negocio un 19%, hasta alcanzar los 1.459 millones de euros en su último ejercicio fiscal (concluido el pasado 31 de agosto). Sin embargo, estas cifras esconden una caída de sus ventas en mobiliario del 15%, según reconocía ayer el director general de la división, Peter Betzel.

Actualmente, la división ibérica cuenta con 13 establecimientos: 11 en España y dos en Portugal. Pero su intención es alcanzar los 30 o 35 locales en España el ejercicio 2020. Y para ello prevé invertir alrededor de 3.500 millones de euros.

Ante la actual situación económica 'algunos piensan en reducir las inversiones, pero nosotros no, aún no tenemos suficientes tiendas en España', aseguraba Betzel. Para lograr su objetivo, Ikea planea abrir entre dos y tres establecimientos cada año. Aunque para el ejercicio 2009 la compañía no contempla ninguna apertura. æpermil;stas se centrarán en 2010 cuando abrirá locales en Granada, San Fernando de Henares (Madrid), Jerez de la Frontera (Cádiz) y la segunda tienda en la capital portuguesa, Lisboa. En el caso del establecimiento gaditano, se tratará de un centro comercial Ikea, ya que el grupo ha optado por promover estas grandes superficies para beneficiarse del tráfico de visitantes. 'Nos aportarán hasta un 10% más de clientes', aseguraba.

Cada tienda conlleva una inversión de entre 60 y 70 millones, que alcanza los 160 millones en el caso de los centros comerciales.

La estrategia de la empresa se basa en la premisa de 'productos funcionales a precios asequibles', según señalaba Peter Betzel. De hecho, en los últimos diez años la multinacional ha rebajado sus precios en una media del 30%. Sólo en el último ejercicio redujo el coste de 400 artículos entre un 2% y un 3%. 'Los bajos costes los conseguimos controlando la producción junto a nuestros proveedores y elevando el volumen de compras para conseguir mejores precios', apuntaba Betzel.