Tom Murry

'Admiro la filosofía de gestión de Jack Welch'

Asegura que, "al menos de momento", la empresa no se ha visto afectada por la crisis. Admira la forma de dirigir del ex presidente de General Electric, considerado por muchos el mejor gestor del siglo XX.

Se las sabe todas en la industria de la moda. No en vano, Tom Murry lleva 35 años de profesión en el sector. Desde 1999 dirige una de las de más renombre, Calvin Klein, filial de Phillips- Van Heusen Corporation, que engloba a otras compañías entre las que se encuentran DKNY, Arrow, Timberland o Bass. A finales del pasado mes de septiembre, el consejero delegado de Phillips-Van Heusen, Emanuel Chirico, anunció el ascenso de TomMurry, que pasó de ser presidente a compatibilizar este puesto con el de consejero delegado. El anuncio de su nombramiento estuvo acompañado del siguiente elogio: "Bajo el liderazgo de Tom, nuestro negocio se ha más que duplicado, hasta llegar a una facturación de más de 6.000 millones de dólares [unos 4.400 millones de euros]".

Acaba de ser elegido consejero delegado de la compañía de la que ya era presidente, ¿cómo valora este nombramiento?

Bueno, realmente no han cambiado mucho las cosas porque llevo desde 1999 dirigiendo la compañía. Lo que ha ocurrido es simplemente un cambio de nombre, o más bien un nombre añadido al puesto que en realidad llevo ejerciendo durante todo este tiempo. El cargo ha cambiado de nombre, pero la responsabilidad sigue siendo exactamente la misma.

¿En qué segmento se sitúa? ¿Puede considerarse una empresa de lujo? ¿Y en todo caso, se está viendo afectada por la crisis?

Más que una empresa de lujo somos más bien una marca de moda global, con un componente de lujo, que se ve afectada por una crisis que también es global, y en la que nadie es inmune. Pero acabamos de publicar nuestros resultados, que muestran que hemos tenido un buen comportamiento en todo el mundo. Estoy un poco sorprendido porque quizá esperábamos un cierto freno en el crecimiento, pero lo cierto es que las marcas fuertes, y Calvin Klein lo es sin duda, tienen con frecuencia un mejor comportamiento en este tipo de situaciones económicas.

Dice que siguen creciendo y que acaban de publicar sus resultados, ¿cuánto han facturado y cuál ha sido el beneficio?

Hemos obtenido un crecimiento en nuestro negocio de en torno al 10%, con una facturación de 6.000 millones de dólares y la perspectiva es crecer otro 10% para el año próximo. En cuanto al beneficio, nuestra política es no facilitar esa cifra. Por supuesto, que tenemos beneficios, pero preferimos no desvelar esa magnitud. De nuestra facturación, la mitad proviene de EE UU y el resto, de Europa y Asia y Medio Oriente.

En realidad, Europa supone el 25% del total del negocio de la compañía.

Cómo contribuye el mercado español a los resultados de la firma?

Es muy importante. Dentro de Europa, y hablando en términos de mercado,

Italia es el mercado más fuerte, seguido de España, donde nuestro cliente más importante es El Corte Inglés. En España, tenemos productos desde hace muchos años y la marca es muy conocida y está muy asentada. Hay una muy buena conexión con el consumidor.

Asegura que la crisis afecta a muchas empresas, ¿pero no a ustedes?

Bueno, al menos no lo ha hecho todavía. La verdad es que soy optimista, aunque estas últimas semanas están siendo verdaderamente malas. Los medios de comunicación no dejan de dar malas noticias a la gente y, a pesar de todo, nosotros hemos tenido también en este tiempo buenos resultados, así que creo que puedo decir que soy un optimista precavido respecto a la crisis. Desde luego que uno se pone nervioso cuando ve y oye todas esas noticias negativas en los medios, y es verdad que todo eso puede afectar a la confianza de los consumidores, pero repito que a nosotros aún no nos ha afectado la crisis.

¿A qué público objetivo se destinan sus productos?

Somos una marca de estilo de vida y realmente no nos dirigimos a un único tipo de consumidor. Creo que somos una marca permeable para muchos públicos porque además tenemos Calvin Klein Collection que es etiqueta negra, la parte más de lujo; CK Calvin Klein, más urbana y juvenil, y también Calvin Klein Jeans, que tiene un segmento muy amplio, que llega incluso a los adolescentes porque su precio no es excesivo. Cada una de estas marcas funcionan muy bien y todas tienen en común que se dirigen a un amplio colectivo de consumidores, todas bajo el paraguas de una marca global de prestigio.

Si se compara con empresas similares, ¿cuáles son sus puntos fuertes?

Pues es interesante, porque la verdad es que no lo he pensado nunca. No existe en EE UU una firma igual que la nuestra que, en muchos aspectos, la considero única. La parte positiva de todo esto es que la marca es perfectamente conocida en prácticamente todos los países del mundo, y tiene una buena imagen, lo cual es muy importante. No conozco otras firmas que disfruten de unas circunstancias como las nuestras.

¿Cuál ha sido la contribución de los vaqueros al negocio de Calvin Klein?

Ha sido una aportación muy importante especialmente en la construcción de la marca, sobre todo de su imagen demarca sexy. Y a eso han contribuido campañas de publicidad muy atractivas de los vaqueros y también de las divisiones de ropa interior.

¿Tienen muchos problemas con las falsificaciones?

Tenemos un problema con eso, pero yo creo que todas las marcas importantes lo tienen. Eres una marca grande y muchos consumidores quieren tener tus productos, así que surgen las falsificaciones. Y aunque es muy difícil tener un control al cien por cien, estamos mucho mejor en este campo de lo que estuvimos tal vez hace una década. Todas las marcas famosas tienen ese problema, pero estamos mucho mejor que hace tiempo.

¿Cuál es su producto más copiado o falsificado?

No estoy seguro que haya un producto o una categoría más falsificada que otra. Además, como le decía, cada vez es menor el porcentaje de copias de nuestros productos.

Muchas de sus campañas publicitarias han sido controvertidas. La última, con la actriz Eva Mendes, ha sido incluso vetada en algunas cadenas de televisión estadounidenses. ¿Se encuentran cómodos con esta situación porque quizá despierta el interés del consumidor?

La verdad es que nosotros no hacemos campañas de publicidad con el propósito de ser controvertidos. Hay gente que cree que sí, pero le aseguro que no es esa nuestra intención y que trabajamos con la mayor integridad en este terreno. Pero sí tratamos de hacer muy buenas campañas de publicidad. Lo que ocurre es que algunas, especialmente en EE UU con Eva Mendes, con las de ropa interior o de fragancias, han despertado alguna controversia. Pero es algo que no nos sorprende porque ya ha pasado otras veces sobre todo en EE UU. No pasa nada. Creo que es una fantástica campaña de publicidad y nos sentimos cómodos con ella.

¿Cuál es la inversión que la empresa realiza en publicidad?

Alrededor de 2.500 millones al año.

¿Cuál es el secreto para gestionar una empresa?

Una de mis claves es tener 35 años de experiencia en este sector. Y sobre todo estar rodeado de un equipo de profesionales muy inteligente y con mucho talento.

¿Tiene algún modelo de gestión o algún gestor al que admire?

Nunca he pensado en ello, la verdad. No se me ocurre una única persona. Quizá uno de los profesionales más admirados sea mi buen amigo Terry Lundgren, que es el consejero delegado de los almacenes Macy's; y, por supuesto, mi propio consejero delegado, el presidente de nuestra matriz, Phillips-Van Heusen, Emanuel Chirico. Y en otro campo de actividad totalmente distinto al nuestro, dmiro al que fuera presidente de la multinacional General Electric, Jack Welch. Me gusta su filosofía de gestión.

¿Cree que es más fácil o más difícil gestionar una empresa de lujo?

Es una pregunta difícil para mí porque llevo mucho tiempo en esta empresa.

Creo que todos los negocios son difíciles y no creo que haya unos más difíciles que otros. Cada uno tiene sus propias características.

¿Han tenido problemas con la fabricación de sus productos en países emergentes, que en algunos casos llegan a utilizar mano de obra infantil?

No tenemos ese tipo de problemas ni en los negocios internos ni en el de las licencias.

¿Cuál es la relación de Calvin Klein con la responsabilidad social corporativa?

Creo que hacemos un gran trabajo en esa área porque para nosotros es una prioridad. La responsabilidad social corporativa es ya es una forma de gestionar la empresa, un estilo de hacer las cosas.

¿La inversión en estos temas se va a ver afectada por la crisis?

Espero que no. Algunas empresas afectadas por la crisis van a mirar con más atención a sus gastos, pero no es el caso de nuestra organización.

¿Cuál es la inversión de la compañía en este campo?

No ofrecemos ese tipo de información, pero sí le puedo decir que es significativa.

El mueble, dentro de su estrategia global

A principios de este mismo mes Calvin Klein anunció el lanzamiento en EE UU de una nueva división de su negocio. Se trata de CK Home Furniture, que venderá muebles para decorar el salón o el dormitorio, entre otros, y lo hará en los almacenes Macy's. "Llevábamos ya tiempo trabajando en el sector de artículos del hogar, con colchas, sábanas, copas, vasos; de manera que nuestra entrada en la venta de muebles no es más que una vuelta de tuerca más y un proceso natural", explica el consejero delegado de la firma, Tom Murry.

Calvin Klein no planea una rápida internacionalización de este nuevo negocio. "Primero queremos comprobar que funciona bien en EE UU porque se trata de un negocio complicado, pero a largo plazo sí creemos que puede formar parte de nuestra estrategia global", asegura Murry, que descarta por el momento una nueva aventura de diversificación del negocio.