Hacia un nuevo orden financiero

La Cámara Baja prevé aprobar hoy el rescate de la banca

Henry Paulson
Henry Paulson

Después del voto positivo por parte del Senado al Plan Paulson en la noche del miércoles, la versión de casi 450 páginas en la que se ha convertido llega hoy a la Cámara de Representantes, donde se espera que esta vez, a diferencia del lunes, haya votos necesarios para aprobarlo.

Según Steny Hoyer, el número dos del partido demócrata en esta Cámara -conocida como House-, su grupo no celebrará la sesión si no tiene la seguridad de contar con los 12 votos mínimos que faltaron el lunes para dar el sí al Plan. Hoyer confía que esta vez los tengan, y que haya 'un número significativo de republicanos que lo aprueben'. El lunes, John Boehner, el líder de los republicanos en la Cámara, admitió que su grupo no había logrado reunir los suficientes votos para aprobar un texto que había levantado ampollas entre un electorado que no quería ver ampliado el poder del Gobierno.

Ahora las cosas han cambiado. Según dijo ayer Hoyer, la intensa caída de los mercados el lunes y su impacto en los planes de pensiones y en los ahorros, además del apoyo de Warren Buffett, han cambiado el tono del debate. Hoyer dijo que incluso la mayoría de los miembros más conservadores de su partido -los llamados blue dogs- tiene la intención de votar a favor siguiendo las líneas aprobadas por el Senado.

La Cámara Alta aprobó el Plan de Paulson para invertir 700.000 millones de dólares en comprar activos ilíquidos, con varios cambios sobre la propuesta que tuvo la Cámara Baja en su mesa el lunes. Además de añadir la supervisión de la ejecución del Plan y establecer límites a la paga de los ejecutivos, se aprobó que el FDIC -fondo de garantía de depósitos- extendiera su cobertura hasta 250.000 dólares, en vez de los 100.000 actuales, y que fuera el Tesoro el que le diera financiación para ello.

El Senado también ha hecho más digerible el Plan para los ciudadanos, al acordar recortes fiscales para empresas y ciudadanos; además de otras medidas, como facilitar deducciones a las productoras de televisión y cine; la obligación de incluir el tratamiento psiquiátrico en los planes de las aseguradoras privadas; o el establecimiento de provisiones extrañas, como eliminar el impuesto al consumo a las flechas de madera de juguete.

La preocupación es que los blue dogs no suelen aprobar recortes fiscales que no estén compensados con otros ingresos, y el Plan sale del Senado con deficiencias en este punto. Ayer se intensificó el lobby empresarial a favor de este Plan y de que se descongestione un mercado del crédito parado. Bush insistió en que la medida es la mejor 'oportunidad' para evitar una mayor crisis del crédito.