Crisis financiera

El Senado de EE UU aprueba el Plan Paulson

El Senado dijo ayer sí a un Plan Paulson lleno de rebajas fiscales y otras provisiones de carácter más popular que se unen así al desembolso de 700.000 millones de dólares de los contribuyentes en comprar activos ilíquidos de los bancos. El Plan pasa ahora a la cámara de Representantes para que estos lo vuelvan a votar el viernes tras tumbarlo el lunes.

El secretario del Tesoro de EE UU, Henry Paulson
El secretario del Tesoro de EE UU, Henry Paulson

Solo un senador se quedó sin votar ayer. El veterano demócrata Edward Kennedy que sigue en tratamiento por un cáncer. El resto de la cámara si lo hizo ya entrada la noche en Washington, y con 74 votos a favor y 25 en contra el pleno dio la luz verde al Plan de Paulson para rescatar a la banca e intentar descongestionar el mercado del crédito. Por el voto afirmativo estuvieron 40 demócratas, 33 republicanos y un independiente, en una cámara dividida casi por mitad pero que tiene una mayoría demócrata gracias a los independientes. Los senadores y candidatos a las elecciones, John McCain, Barack Obama y John Biden suspendieron sus campañas para volver a Washington a votar.

Eso si, el plan que ayer pasó la prueba de la cámara Alta ya no se contiene en las tres páginas que presentó el secretario del Tesoro hace tres semanas sino algo más de 400. Además de incluir una mayor supervisión sobre el ejecutor de las operaciones, el Tesoro, y una limitación a la paga de los ejecutivos de las empresas que se adhieran a este, el plan que aprobó el Senado incluye una batería de recortes fiscales que agradan a los republicanos, y que costarán uso 150.000 millones de dólares en los próximos 10 años, más rebajas fiscales a las empresas de energías alternativas y una limitación de la aplicación del AMT (un sistema fiscal paralelo al ordinario diseñado para que los ricos no puedan usar muchas deducciones y que cada vez llega a más hogares de la clase media por no estar actualizado a la inflación) que supondrá un ahorro de 62.000 millones de dólares a 24 millones de hogares, entre otras muchas y diversas partidas de todo tipo, incluso de carácter sanitario.

El Senado ha aprobado además que el Fondo de Garantía de Depósitos cubra además hasta 250.000 dólares de cada cliente de un banco en vez de los 100.000 de hasta ahora. Para poder hacer frente a ello se ha permitido que temporalmente el Fondo tome dinero prestado del Tesoro en una cantidad ilimitada. Este Fondo se nutre de las aportaciones de los bancos pero su estatuto permite que pueda recibir hasta 30.000 millones del Estado como préstamo. Ahora el límite se ha levantado porque se considera que la banca no está en situación de ampliar su compromiso con esta institución.

Los senadores han ordenado también a la SEC que estudie la conveniencia de modificar en cierta medida la regla contable de valoración de los activos al precio del mercado. El regulador ya ha flexibilizado algo los términos de la aplicación de esta norma pero no es muy partidario de modificarla. Los senadores tampoco querían hacer de esto una causus belli y creen que esta norma la adecuación de esta normativa debe revisar en otro momento.

Se supera así el escollo del Senado. Su voto afirmativo se anticipaba después de la debacle bursátil del lunes cuando la cámara de Representantes, o House, votó en contra del Plan. Entonces 228 legisladores emitieron un voto negativo frente al positivo de 205. El 40% de los demócratas y dos tercios de los republicanos votaron que no y la Bolsa se desplomó casi 800 puntos lo que volatilizó más de un billón de dólares en menos de una sesión y deprimió los fondos de pensiones e inversiones de millones de ahorradores. Se necesitan que al menos 12 legisladores voten el viernes, cuando el plan del Senado vuelva a esta cámara, a favor y que no se caiga ninguno de los votos a favor.

Aunque el sentimiento en esta cámara ha ido cambiando, porque ha cambiado la opinión pública, y ya no hay tanta aversión al Plan Paulson, es toda una incógnita saber qué pasará el viernes ya que hay un grupo de demócratas, los llamados blue dogs, que son conservadores fiscalmente y que no quieren aprobar recortes fiscales si no se compensan con subidas de impuestos por otro lado. El Plan que aprobó el Senado en la madrugada del jueves en España solo compensa 40.000 millones de rebajas fiscales. Algunos de los blue dogs, dijeron ayer que votarían el plan aunque les costase mucho hacerlo.