Hacia un nuevo orden financiero

Los fondos reducen al mínimo su riesgo y piden tipos más bajos

Con un entorno de constante deterioro económico y sobresaltos sin descanso, los gestores de fondos no tienen otro remedio que extremar la cautela. Así lo refleja la encuesta mensual de Merrill Lynch sobre el sector. 'El índice de apetito de riesgo ha caído este mes al nivel más bajo de su historia, con los inversores adoptando estrategias de inversión más defensivas y un horizonte temporal más corto', explica el banco de inversión.

Los inversores están infraponderando renta variable, apostando por bonos y reclamando una rebaja en los tipos de interés que marcan los bancos centrales. Un 39% afirma tener un horizonte de inversión menor de lo habitual, frente al 2% que está operando con un horizonte superior a su promedio; un 53% está asumiendo menos riesgo de lo normal, en contraste con el 7% que asume más. La lectura combinada de estos datos arroja la mayor aversión al riesgo registrada desde que se elabora la encuesta.

Detrás de este posicionamiento subyace la grave situación económica mundial. Un 44% de los estrategas considera que la economía global ya está en recesión (dos trimestres consecutivos de contracción) y un 61% pronostica que la recesión tendrá lugar a lo largo de los próximos 12 meses.

El IPC ya no es un problema

El 86% afirma que las previsiones beneficios son demasiado optimistas

Bajo este prisma, las preocupaciones acerca de la inflación se han esfumado. Un 68% de los gestores apunta a un descenso de la inflación a lo largo del próximo año, frente al 49% que pensaba lo mismo en agosto o el 40% que respondía afirmativamente en julio.

'A medida que crecen los temores sobre el crecimiento y las preocupaciones sobre la inflación caen, la atención gira hacia la política monetaria, con un 29% neto respuestas afirmativas, menos las negativas de los encuestados afirmando que la política monetaria es demasiado restrictiva, uno de los porcentajes más altos en el historial de la encuesta', detalla la entidad estadounidense.

De hecho, un 66% de los gestores prevé que los tipos de interés estén en términos globales más bajos dentro de un año que ahora, frente al 15% que responde que el precio del dinero será ligeramente superior.

La conclusión para Merrill Lynch es evidente: 'Los inversores se preocupan poco de la inflación cuando la recesión está llamando a la puerta de casa y el sistema bancario está bajo presión. Han dejado claro que la política monetaria es demasiado restrictiva y que los tipos de interés deben ser rebajados', declara Karen Olney, estratega del banco para renta variable europea.

Sólo un 6% de los entrevistados da alguna opción a que los beneficios corporativos crezcan más de un 10% durante los próximos trimestres, mientras que el 83% espera que los márgenes empresariales se deterioren. No es de extrañar que un 86% alerte de que el consenso de mercado sobre las previsiones de beneficios empresariales es excesivamente optimista.

El resultado es que un 80% de los gestores está neutral o infraponderado en renta variable, frente al 18% que está sobreponderado. Y eso a pesar de que un 77% reconoce que las Bolsas están correctamente valoradas o incluso infravaloradas.

En la encuesta han participado 186 gestores. El resultado se cerró el día 11 de septiembre, después de que se aprobase el rescate de Freddie Mac y Fannie Mae, pero antes de que el propio Merrill Lynch cayese víctima de la situación que describe y fuera vendido a Bank of America el pasado lunes.

Evitar Europa. Las preferencias de los estrategas

Europa: a pesar del desplome de Wall Street, Europa es la región que menos gusta a los gestores. Sólo un 7% pretende sobreponderar la región, frente al 55% que planea hacer lo mismo con EE UU.

Sectores: farmacia, salud, consumo básico y telecos son los sectores preferidos por los fondos de inversión.

Moneda: el 67% señala al euro como la moneda con más probabilidades de depreciarse.