Lealtad, 1

Argumentos contra el BCE

Hasta hace bien poco, la desorbitada subida del petróleo era el principal lastre para la subida de las Bolsas, en virtud de los riesgos inflacionistas que genera y el aumento de costes para las empresas. Las estadísticas de precios han dado buena muestra del impacto del alza de las materias primas, para preocupación de los bancos centrales, que se han visto en la difícil tesitura de tener que decidir sus actuaciones monetarias en el peor escenario posible, aquél en que coinciden desaceleración y subida de los precios.

Los más críticos con la actuación del Banco Central Europeo, que subió los tipos en julio del 4% al 4,25%, argumentan que no era necesario elevar el precio del dinero porque los factores que han tirado de los precios -el alza de la energía- son externos a la economía europea. El barril de petróleo se ha depreciado un 30% en apenas dos meses y medio y hoy cotiza en torno a los 101 dólares, para alivio de banqueros centrales y ministros de economía. Y es ahora cuando los más críticos con el BCE pueden cargarse de argumentos para exigir a la autoridad monetaria una rebaja en las tasas para evitar la recesión.

En su análisis semanal, Bob Doll, vicepresidente de la gestora estadounidense Blackrock, califica de irónico el hecho de que las economías europeas estén dando muestras de mayor debilidad que la de Estados Unidos, cuando el epicentro de la crisis actual se encuentra en aquel país. 'Podríamos argumentar que la diferencia principal entre las dos regiones obedece a sus políticas económicas', afirma el experto. 'Estados Unidos ha relajado su política monetaria para adecuarse a un escenario de deflación, mientras que el BCE ha endurecido la suya.'

Para este experto, es necesario que los bancos centrales, especialmente los europeos, rebajen los tipos. 'En caso contrario, los inversores seguirán evitando los activos de mayor riesgo, el crecimiento seguirá debilitándose y la deflación se convertirá en un problema'.