Problemas técnicos

Ryanair confirma que el avión que aterrizó de urgencia sufrió una "despresurización"

El vuelo FR9336 de Ryanair que viajaba de Bristol a Gerona y que tuvo que aterrizar de urgencia en el aeropuerto de Limoges (Francia) sufrió un problema de "despresurización" que motivó que el piloto tuviera que descender desde una altura de 8.000 metros en apenas cinco minutos, lo que causó heridas leves en los tímpanos a 26 viajeros, diez de ellos niños, según confirmaron hoy a Europa Press fuentes de la aerolínea.

La aeronave, modelo 737 de Boeing, aterrizó sobre las 23.30 hora local en el aeropuerto de la localidad francesa, situada en el céntrico departamento de Alto Vienne, después de detectar un problema de despresurización que obligó a hacer uso de las máscaras de oxígeno del avión. Los 168 pasajeros desembarcaron de forma "segura" durante el aterrizaje de emergencia.

En un comunicado, la aerolínea confirmó que un avión de reemplazo fue enviado desde el aeropuerto de Londres-Stansted al aeropuerto de Limoges y que los 127 pasajeros que volaban con destino a Girona llegaron a su destino a las 3.30 horas de hoy (hora local).

Además, un total de 16 pasajeros, entre ellos cinco miembros de una familia, fueron trasladados a un hospital local con dolores de oídos. Tras ser examinados, se espera que continúen su viaje en coche, junto con otros 18 pasajeros que optaron por no volar y viajar en autobús hacia su destino.

Ryanair dispuso un autocar que saldrá desde Limoges a las 12.00 para trasladar a estos pasajeros a quienes la compañía proporcionó alojamiento en un hotel, informa la nota.

Se abrirá una investigación

Por otro lado, los ingenieros de Ryanair inspeccionaron el avión y confirmaron que tras el fallo de despresurización las máscaras de oxígeno se desplegaron "correctamente", conforme al procedimiento de seguridad de Ryanair.

El piloto de la aeronave informó a los pasajeros de que el vuelo se desviaría "como medida de precaución y de seguridad" hasta el aeropuerto de la localidad francesa de Limoges, donde Ryanair procedió a habilitar un avión de reemplazo con el que se retomaría el viaje con destino a Gerona.

Ryanair señaló que se han puesto en contacto con todos los pasajeros a bordo el avión para lamentar lo ocurrido e informarse de los daños que han podido sufrir a causa del fallo en la despresurización que motivó que unos 26 pasajeros tuvieran que ser atendidos por heridas en sus oídos.

La compañía ha notificado el incidente a las autoridades aeronáuticas de Irlanda y de Francia para que se inicie hoy mismo una investigación que determine con detalle lo ocurrido.