Bolsa

El interés de los inversores se desplaza a Iberdrola

La Bolsa ha premiado a Fenosa con una subida del 46% desde el pasado 17 de julio, cuando Gas Natural admitió que negociaba con ACS la compra del 45,3% que la constructora tiene de la eléctrica. El anuncio del acuerdo de adquisición, que obliga al lanzamiento de una opa a 18,33 euros por título, impulsó con más fuerza su cotización, pero también ha limitado el recorrido de Fenosa al objetivo claro del precio de esa oferta. El viernes cerró a 17,06 euros.

Los analistas, aunque en general valoran positivamente el atractivo para el largo plazo de la empresa resultante de la operación, creen que el foco de atención de los mercados se desplazará ahora a Iberdrola. Por varios motivos: en Fenosa apenas hay recorrido para el inversor una vez alcance el precio de la opa, mientras que la reordenación del mapa eléctrico español no ha concluido, y la eléctrica vasca es la única que tiene posibilidad de protagonizar nuevos movimientos.

Iberdrola ha subido un 4% desde que se revelara la inminencia del pacto entre Gas Natural y ACS, aunque parece que aún queda mucho por ver. Al menos, es lo que dice la experiencia reciente: de la fracasada opa lanzada por Gas Natural a Endesa en septiembre de 2005 nacieron una serie de opas y tomas de posición cuyos resultados, además de subidas generalizadas para los valores, se están concretando ahora.

En esta línea se manifiesta Raimundo Fernández-Cuesta, de Credit Suisse, que estima que un segundo beneficiario de este acuerdo -además de los accionistas de Fenosa- sería Iberdrola. Considera que el mercado podría captar su potencial ante el posible aumento de la participación de ACS en su capital. En la misma línea argumental destaca que está por conocer la estrategia que seguirán los grupos que estaban interesados en Fenosa EDF y Suez y que perdieron la batalla frente a la compañía que preside Salvador Gabarró.

Antonio López, director de análisis de Fortis, recomienda participar en este proceso iniciado a través de Iberdrola, a la que eleva la recomendación desde mantener a comprar. Añade que, en una primera etapa, 'la constructora ACS podría llegar hasta el 15,2% del capital', frente al cerca del 13% actual, del que un 5,2% está a través de derivados. Pero, en su opinión, no se quedará ahí y aumentará la presión compradora con la intención de controlar la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán.

En una línea similar se pronuncia Javier Barrio, responsable de ventas institucionales de BPI, 'La operación anunciada esta semana aumenta el atractivo de Iberdrola, en la que ACS podría alcanzar el 20% de las acciones', afirma. También Pablo García, de Oddo Securities, estima que esa compañía puede ser una buena opción para los inversores con un perfil más especulador que busquen beneficios rápidos y que estén pendientes de posibles movimientos empresariales.

Aunque la apuesta del grupo que preside Florentino Pérez por reforzarse en Iberdrola es una visión asumida por los expertos, éstos agregan que calendario y porcentajes están aún abiertos.

Hay varios factores que dificultan que el proceso se precipite. Por un lado, la venta del 45,3% de Fenosa propiedad de ACS no se cerrará aproximadamente hasta marzo, será entonces cuando reciba en su totalidad los 7.540 millones de euros pactados que le proporcionarán 1.859 millones de plusvalías netas. Por otra parte, la reducción de deuda es un objetivo básico para ACS y una recomendación realizada por los bancos acreedores. Con la venta de Fenosa se quitará 6.120 millones de euros que consolidaba en su balance, pero planea esfuerzos adicionales, fruto de los ingresos recurrentes, para recortar drásticamente el endeudamiento.

En un encuentro con analistas, el director general de la constructora, Ángel García Altozano, señaló que el dinero recibido servirá para mejorar la estructura financiera de la compañía, pero al mismo tiempo para mantener las inversiones. En definitiva, ACS no renuncia a ganar peso en Iberdrola, pero no quiere adelantar cuando dará los próximos pasos.

La incertidumbre sobre el ritmo de compra de títulos que la eléctrica pueda llevar a cabo es destacado por JP Morgan, entidad que considera que el refuerzo accionarial será, a corto plazo, moderado. Por ello, alerta de que la cotización de Iberdrola podría caer ante la tentación de recoger beneficios tras las últimas subidas.

Pero más adelante, los analistas creen que las cosas irán a más, y que Florentino Pérez accederá a la gestión. En primer lugar, uno de los objetivos de ACS es acceder al consejo de Iberdrola tras abandonar el de Fenosa, y superar así la normativa que impide estar en los órganos de dirección de dos empresas competidoras.

'ACS está interesada en Iberdrola, como ha demostrado a lo largo de estos dos últimos años. Es una compañía líder mundial en energías renovables y con una fuerte presencia internacional: tiene otra proyección que Fenosa, no sólo otra dimensión', manifiesta Javier Barrio.

Pablo García, de Oddo, subraya que todavía queda mucho camino por andar y que, asimismo, está por ver que si a esa eventual estrategia de ACS se suma alguno de los grandes grupos europeos en los próximos meses o si, por el contrario, deciden competir frente a ella.

Ese factor -el de los operadores extranjeros- puede seguir pesando en las cotizaciones. No sólo EDF ha quedado descolgada del mercado español sino también Suez GDF, que intentó sumarse sin éxito a la opa de su participada Gas Natural por Fenosa. Y en caso de que no acuda a la ampliación de capital aprobada por la gasista, su participación quedará diluida.

Lógicamente, tampoco el presidente de EDF, Pierre Gadonneix, aclaró sus posibles intenciones en Iberdrola el viernes, tras anunciar que la falta de acuerdo sobre el precio impedía, de momento, la compra de British Energy. Dijo que no tenían intención de tomar una posición significativa en la empresa española y que una condición necesaria para entrar en un país es que su compañía sea bien recibida.

Lo que prácticamente se descarta es que la sucesión de ofertas competidoras que se produjo en Endesa se repita en Fenosa, y no sólo porque la gasista se ha asegurado el 45% de ACS con un acuerdo previo. La prima pagada -un 56% respecto a la cotización del 17 de julio- es un fuerte obstáculo, al tiempo que ahora es más difícil que otros operadores se embarquen en espirales de esas características, tanto por la situación del mercado financiero como por fracasos anteriores, como el cosechado por Eon. 'En el caso de Suez Gaz de France es impensable que aborde una operación hostil, y más contra La Caixa y Gas Natural', manifiesta Pablo García

También Pablo Cuadrado, de Merrill Lynch, considera que en el sector energético sólo podrán tener éxito transacciones que sean bien vistas por el Gobierno.

ATENTOS A...

A las caídas de Gas Natural en Bolsa. Puede ser una baza para tomar posiciones en el grupo que surgirá después de la opa.

Al aumento de volumen de contratación de Iberdrola, ya que sería una pista de que ACS esté aumentando sus posiciones en ella.

Dilución del beneficio por acción en un año para un grupo con sentido estratégico

Aunque queden varios meses por delante hasta que se configure la nueva Gas Natural, lo que será su perfil y sus datos básicos ya están siendo examinados por gestores y analistas. En primer lugar, Fernández-Cuesta, de Credit Suisse, cita la racionalidad y la solidez de la transacción. 'Nosotros creemos en los beneficios de la convergencia del gas y la electricidad. Y, pese a que otras opciones hubieran sido más atractivas por el mix de generación conseguido, consideramos que la combinación de Gas Natural y Fenosa creará un grupo con sentido estratégico', concluye.

Pablo García, de Oddo, indica que algunos de los fines perseguidos en esta transacción fueron lo mismos que han guiado la fusión de Gaz de France y Suez.

Antonio López, de Fortis, al igual que se ha señalado desde diversos bancos de negocios, asevera que esta era la última oportunidad que tenía Gas Natural para crecer en el mercado doméstico. Agrega que los problemas con las autoridades regulatorias, la CNE, será mínimos, por lo que por esa vía no es previsible que la transacción vaya a dar un vuelco. Aunque cree que la operación será dilutiva en el beneficio por acción en el primer ejercicio, las sinergias obtenidas y las desinversiones compensarán en parte el peso de los costes que conlleva la operación. Las desinversiones iniciales se centrarán en las participaciones en Cepsa e Indra, aunque, en su opinión, podrían ser más elevadas si se unen activos ubicados en América Latina.

Otro aspecto que da seguridad a la operación, frente a las incertidumbres que han existido en otras ocasiones, es que la gasista tiene prácticamente asegurado el éxito de la opa, al contar de partida con el 45% de ACS y previsiblemente los paquetes de otros inversores institucionales. Los directivos de Gas Natural han asegurado que mantendrán su actual política de dividendos.