Desaceleración económica

Corbacho admite que la situación del paro es "preocupante"

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, reconoció hoy que la situación del paro en España "es sin duda preocupante", pero rechazó los "alarmismos injustificados" en los que caen "algunos", alegando que al Gobierno lo que "le toca" es generar "confianza y no pesimismo".

Durante su comparecencia en la Comisión de Trabajo e Inmigración del Congreso, Corbacho señaló que el incremento del desempleo y por tanto de los perceptores de prestaciones está provocando una mayor carga de trabajo en las oficinas de los servicios públicos de empleo (antiguo Inem), situación que está obligando al Ministerio a reforzar los medios personales de este organismo.

En este sentido, anunció que su Departamento va a elevar la plantilla de funcionarios destinados a la gestión de prestaciones en aquellas provincias donde ha aumentado la carga de trabajo. En total, avanzó, entre julio y septiembre se incorporarán 1.415 funcionarios a las oficinas del Inem, de los que 866 lo harán de manera inmediata.

Corbacho explicó que, dentro del diálogo social, la modernización de los servicios públicos de empleo y la formación serán dos tareas "prioritarias" para esta legislatura, pues constituyen la base de las políticas de empleo. En su opinión, se debe potenciar el funcionamiento de los servicios públicos de empleo como un sistema en red de base territorial que, soportado en un nuevo portal, permita a todos los demandantes de un puesto de trabajo consultar todas las ofertas vigentes.

Este sistema, añadió, tendrá que ofrecer a empresas y trabajadores igualdad de oportunidades en todo el territorio nacional a la hora de acceder a la información, a la tramitación y a los servicios, al tiempo que deberá garantizar la coordinación efectiva de la gestión del empleo y de las prestaciones. Asimismo, para aquellos demandantes de empleo que lo precisen, el sistema ofrecerá también la posibilidad de recibir atención presencial.

En materia de formación, Corbacho apostó por una mejor coordinación entre la formación profesional del sistema educativo y la formación profesional para el empleo, así como por otros cambios "estructurales" que ayuden a mejorar y desarrollar las competencias profesionales de los trabajadores, a incorporar la cultura digital y el uso de Internet y de las nuevas tecnologías, y a reforzar la orientación profesional.