Capital de riesgo

Shinsei Bank compra el negocio de hipotecas y tarjetas de General Electric en Japón

Shinsei Bank, el banco japonés participado por el inversor de capital riesgo Christopher Flowers y el grupo Santander, ha decidido comprar el negocio de banca de consumo en Japón de General Electric (GE) por 580.000 millones de yenes (3.400 millones de euros). Shinsei tiene previsto comprar Lake, la filial de GE en Tokio, y sus negocios de hipotecas y tarjetas de crédito.

La oferta de compra proporcionará a Shinsei un negocio crediticio con 2.000 empleados, 2,2 millones de nuevos clientes y 1.138 oficinas.

'La compra podría ser un medio para que sobreviva Shinsei al incorporar cuota de mercado en el sector de banca de consumo', dijo Shinichi Tamura, analista de Deutsche Bank en Tokio. Shinsei no logró alcanzar el objetivo de beneficios exigido por el Gobierno para el año pasado y declaró pérdidas en el anterior.

Desde principios de año, GE ha decidido vender su filial de tarjetas de crédito de empresas a American Express por 690 millones de euros. También ha permutado sus filiales en Alemania y Reino Unido a Santander a cambio del italiano Interbanca, valorado en 1.000 millones de euros. GE vendió el año pasado la filial estadounidense de hipotecas de alto riesgo WMC Mortgage.

Mientras, Rockefeller, fundado para gestionar las fortunas del multimillonario John Rockefeller y de su familia, anunció el viernes en Hong Kong que está interesado en comprar pequeñas firmas competidoras para crecer en la actividad de servicios para personas multimillonarias, dijo el presidente James McDonald. A los pequeños gestores de grandes patrimonios, a quienes les faltan los recursos adecuados, los sistemas de cumplimiento regulatorio y los productos de inversión, podrían no sobrevivir por sí mismos, dijo McDonald. 'Creemos que la consolidación ocurrirá en el sector mundial de los patrimonios de altas fortunas, sobre todo en EE UU, por la crisis financiera', añadió.

Las turbulencias del mercado estadounidense de hipotecas de alto riesgo y las sacudidas en los de crédito y renta variable inducen a las personas ricas a reconsiderar el tipo de inversión que realizan, dijo McDonald.