Lealtad 1

Antes y después de Bear Stearns

Existe un consenso general entre los analistas: la liberalización financiera conlleva un incremento del riesgo asumido por los agentes económicos, de forma particular por el sector bancario, y es una razón fundamental que explica las numerosas crisis financieras que han acompañado al proceso de liberalización en las tres últimas décadas'. El entrecomillado pertenece a la obra Revolución en las finanzas (Marcial Pons, 2008) del catedrático de Estructura Económica de la Universidad de Alcalá Antonio Torrero Mañas. Ciertamente, el autor no podía haber publicado la obra en mejor momento. 'El incremento del riesgo asumido por el sistema bancario genera mayor vulnerabilidad, más peligrosa, si tiene lugar en un entorno de debilidad institucional del sistema regulador y supervisor de las entidades', continúa.

La percepción por parte de buena parte de los agentes económicos es de que la reacción de las autoridades ante la crisis subprime y de liquidez ha sido clave para evitar -por el momento- un colapso del sistema. Es decir, que se ha actuado de forma rápida y coordinada.

Existe claramente un antes y un después del rescate de Bear Stearns por parte de la Reserva Federal. Ese momento de marzo marca el punto de inflexión para una mejora relativa de los mercados de crédito y un descenso de la sensación de riesgo en el mercado. Aquel proceso vino acompañado, además, de la apertura de una ventana de liquidez para los bancos de inversión, algo excepcional en el caso de la Fed, cuya vigilancia se circunscribe a la banca comercial.

Las autoridades económicas estadounidenses debaten estos días una fórmula para garantizar el acceso de la banca de inversión al crédito de la Fed, una vez que se cierre la venta abierta en marzo, de carácter temporal.

No está demás tener prevista una línea de actuación, teniendo en cuenta cómo se las gasta la banca de inversión. A la vista de los últimos acontecimientos, nadie puede asegurar que el de Bear Stearns será un caso único, excepcional.