Michael Seed

'El cliente pide fondos ligados a la inflación'

El responsable del banco británico del área de gestión de inversiones en la península Ibérica trabaja en HSBC desde 1994. Ha ocupado con anterioridad diversos cargos en Londres, Nueva York y París, también en el área de banca privada

Los datos muestran cómo, no sólo en España, los ahorradores retiran su dinero de los fondos de inversión ante la avalancha de productos seguros y con remuneraciones atractivas. Para Michael Seed, se trata de un signo de la crisis, que lleva a los clientes a estar más preocupados por mantener su patrimonio y batir, si es posible, la inflación antes que apostar por rentabilidades elevadas.

¿Cómo percibe el sentimiento actual de los inversores?

En general el ambiente es más conservador. Se piensa en el corto plazo, en productos seguros que funcionen con una inflación elevada y con tipos de interés al alza. Pero, incluso en esta atmósfera, los bancos están siendo capaces de dar alternativas de inversión interesantes y, en algunos casos altamente sofisticadas. Algunos gestores están apostando por los fondos de fondos con estrategia macro-global, ofreciendo un rendimiento del euríbor más 100 puntos básicos, con la combinación de productos de diversas características.

Otra posibilidad interesante proviene de políticas propias de la banca privada: asignar un 90% del fondo a ganar el euríbor y el 10% restante a activos con más riesgo que aportarían el extra de rentabilidad, como commodities o hedge funds. Lo importante es que el gestor conozca perfectamente dónde está ese riesgo para que no se repitan las situaciones vividas en algunos monetarios dinámicos, en los que había exposiciones a riesgos poco monitorizados.

Ha citado el tema de la inflación, ¿qué se ofrece más directamente relacionado con esta coyuntura?

Existe una solución en la que tenemos mucho interés: se trata de los fondos ligados a la inflación, que permitirán combatir un problema que tanto preocupa al cliente final. Son productos que se están diseñando a cinco años y que tienen como referencia la subida de precios. En EE UU, Francia e Italia existe este tipo de bonos, en los que los fondos pueden invertir, mientras que en España de momento no hay esta posibilidad. Es un mercado relativamente nuevo en Europa, que cuenta cada vez con mayor demanda. En nuestro caso, hemos lanzado una estrategia basada en bonos ligados a la inflación en mercados emergentes.

¿Cree que está lejana la vuelta a un entorno de inversión más optimista?

Está muy relacionado con el retorno de la confianza. Cuando se restablezca y los bancos vuelvan a prestarse dinero, concluirá la presión que ejercen por su necesidad de liquidez con un alta remuneración de los depósitos. Pero para que se dé ese giro es también preciso que se conozca la dimensión de la crisis económica; no sé si será al fin de este semestre o más adelante. Creo que, a largo plazo, se volverá a apostar por fondos de renta variable.

¿Existen inversiones de moda, como las materias primas, que estén creando burbujas?

Es posible que sea así, pero es cierto que, por ejemplo, las materias primas están respaldadas en el aumento de la demanda de los países emergentes. Después de la magnífica década económica que hemos vivido, estamos en un periodo con más riesgos y aumenta el temor ante posibles burbujas. Pero estamos ante un mundo en el que cada vez más países se incorporan a la inversión y al consumo, hay más personas y se vive más -nosotros estamos muy interesados en los productos que rentabilizan las pensiones-. Habrá, por tanto, más demanda y más lugares en dónde invertir. En España, por ejemplo, la banca privada creció un 17% el pasado año y en el actual, el ritmo de crecimiento está en el 16%.

¿Cuál es su visión del mercado español?

Es aún bastante joven, ya que en fondos se ha iniciado hace tres décadas, contando con un fuerte crecimiento en los últimos años. Pero en general se trata de clientes muy conservadores.

''Sobrevivirán las gestoras grandes y especializadas"

En este nuevo contexto, HSBC ha decidido cambiar a nivel mundial el nombre de su línea de negocio de gestión global de activos, que pasa a denominarse HSBC Global Asset Management. A juicio de su responsable en la Península Ibérica, con esta modificación se pretende reflejar mejor la dimensión de esta entidad que gestiona aproximadamente 400.000 millones de dólares a nivel global, siendo esa una de sus principales bazas para competir con su presencia física en mercados emergentes.

Seed señala que los movimientos que se producen en este entorno darán más ventaja a las entidades más grandes y especializadas. 'En el mundo asistimos desde hace tiempo a una consolidación en el sector en el que las pequeñas entidades son vistas de forma natural como blanco de adquisiciones por parte de sus competidoras', subraya. 'El tamaño es muy importante tanto si se quiere hacer una gestión tradicional, por la mayor capacidad de hacer frente a incrementos en los costes, como si se pretende contar con especialistas y gestores locales en todas las partes del mundo', señala.

Pero este rediseño tiene una dimensión interna. 'Uno de los retos a los que nos enfrentamos en la gestión es la incidencia de las diferencias en las prácticas de banca y gestión. Nosotros apostamos por dar libertad a las gestoras para que sólo se preocupen de la gestión de los fondos'. Aunque añade que otra clave es mantener el contacto con los clientes, con especial esfuerzo, en su caso en España, con los grandes bancos y cajas líderes, que son los primeros destinatarios de sus productos.