Legislación

Bruselas recomienda limitar la responsabilidad de los auditores

La CE ha emitido una recomendación para limitar la responsabilidad de los auditores. Se trata de una intensa petición de estos profesionales que sufren el riesgo de enfrentarse a demandas millonarias que amenazan la continuidad de sus firmas.

Si el auditor es conjunta y solidariamente responsable con la sociedad auditada, los demandantes tienen siempre la tentación de reclamar contra el auditor en caso de conducta inadecuada de una sociedad. Cuando una sociedad quiebra, se estima que el auditor es la parte que dispone de recursos financieros para compensar el daño. Las sociedades de auditoría corren, por ello, el riesgo de ser consideradas pozos sin fondo, aun cuando el daño se deba a los fallos de la sociedad auditada, que el auditor no cometió, sino que simplemente no detectó. Este es uno de los argumentos utilizados por la Comisión Europea para explicar las razones que le han llevado a recomendar la limitación de la responsabilidad de los auditores.

Bruselas cree que sin esa limitación a las compensaciones que pueden recibir los inversores o accionistas perjudicados se corre el riesgo de que una de las cuatro grandes firmas auditoras (Deloitte, Ernst & Young, KPMG y PricewaterhouseCoopers) quiebre, como ocurrió con Andersen.

Además, según la CE, la amenaza de indemnizaciones multimillonarias está impidiendo que auditoras de tamaño medio compitan en ese mercado y reduzcan el oligopolio de las cuatro grandes. Eso sí, la CE advierte de que las limitaciones de responsabilidad no deberían aplicarse cuando el auditor haya incumplido deliberadamente sus deberes profesionales.

La recomendación sugiere tres fórmulas. La primera consiste en la fijación de un límite máximo de responsabilidad; la segunda, establecer un límite proporcional al daño causado o establecer disposiciones que autoricen que el auditor y la sociedad auditada fijen un límite de responsabilidad mediante un acuerdo mutuo. En este caso, la CE añade que el acuerdo debe ser objeto de revisión judicial y se refleje en la memoria de la empresa.

Los auditores españoles han aplaudido la recomendación. El presidente del Instituto de censores jurados de cuentas de España (ICJCE), Rafael Cámara, recuerda que España es el único país de la UE con responsabilidad ilimitada. 'Tenemos pendiente la transposición de la octava directiva, dos recomendaciones de la Comisión; una sobre el control de calidad y ésta para fijar una responsabilidad limitada y en cambio una Ley de Auditoría que cumple ahora 20 años, que se hizo en una situación económica y empresarial que poco tiene que ver con la realidad profesional actual'.

Quienes no están contentos con la decisión de la CE son las aseguradoras. La CEA, que representa a la industria europea de este sector, se queja de que no ha sido escuchada y argumenta que la limitación no va a evitar las pérdidas catastróficas y no mejorará la cobertura aseguradora de las firmas.

Según un estudio de la CE, en 2005 sociedades de auditoría de la UE de las seis redes más importantes tenían pendientes asuntos que podrían generar demandas individuales por valor de más de 75 millones de euros cada una.

Una propuesta carente de ambición

El comisario europeo de Mercado Interior, Charlie McCreevy, señaló en un comunicado que 'después de un profundo estudio y amplias consultas, hemos concluido que la responsabilidad ilimitada combinada con una cobertura aseguradora insuficiente resulta insostenible'.

A pesar de ese dramático veredicto, Bruselas ha optado por el instrumento regulador más débil de que dispone. Una simple recomendación, que deja a cada país de la UE libertad para decidir cómo limitar la responsabilidad de los auditores.

El departamento de Interior atribuye esta vaguedad a la necesidad de encajar las tradiciones legales que conviven en la UE. Pero en la decisión puede haber pesado también la creciente incapacidad de McCreevy para presentar iniciativas con una mínima ambición.

El irlandés llegó en 2004 a Bruselas con una excelente reputación, pero su empuje se ha ido apagando tras varios encontronazos con el Parlamento europeo y con otros miembros de la Comisión, incluido su presidente, José Manuel Barroso.