Pablo García

'No vemos aumentos de beneficio de dos dígitos'

Lleva 12 años en el negocio y hace cuatro aterrizó en Oddo Securities. Le encanta París, pero la firma le trasladó a Madrid para dirigir el área de renta variable en la Península

Hace seis meses Pablo García, responsable de renta variable de Oddo Securities en España, Portugal y Andorra, defendió en un desayuno organizado por CincoDías que las Bolsas caerían más de un 20% desde los máximos de 2007. García se desmarcó del resto de expertos al augurar rebajas drásticas de las expectativas de beneficios, una visión que terminó resultando acertada. Hoy mantiene muchas de las tesis de entonces cuando augura un año negativo para las Bolsas y una recesión dura en EE UU.

¿Hemos visto ya lo peor de la crisis financiera?

Yo creo que sí. El rescate de Bear Stearns pudo marcar el punto de inflexión. Podemos ver más provisiones, pero generalmente lo peor de las crisis llega con el efecto sorpresa. Si la liquidez sigue entrando en las ampliaciones de capital que realizan los bancos para mejorar los ratios de solvencia y la calidad del crédito, lo peor habrá pasado. Y de momento hay dinero dispuesto a invertir porque son operaciones que ofrecen un descuento brutal.

¿Entonces, por qué sigue la tensión en el mercado monetario?

La crisis de liquidez continúa pero es menor que en verano. Los bancos no se prestan dinero entre ellos. La desconfianza es enorme pero no está peor. El efecto sorpresa es lo que provoca volatilidades altísimas y eso ya lo hemos pasado. La segunda fase es más importante ahora. Aún no sabemos exactamente qué va a ocurrir con el crecimiento del beneficio por acción. Y eso no se va a solucionar fácilmente. Esos crecimientos de doble dígito en los bancos y en algunas industriales se han acabado. En el corto y en el medio plazo.

¿Es esa la consecuencia de la crisis?

Sí, el deterioro de las expectativas. Las previsiones de crecimiento de beneficio por acción se han reducido de manera drástica este año para las empresas del Stoxx. Ahora mismo están ya en el 2,8% cuando a finales del año pasado las previsiones del consenso rondaban el 11%. Y las rebajas van a continuar. Nosotros pensamos que se puede terminar el año en negativo, con una caída del 10%. Las diferencias sectoriales, además, son claras. Aquellos ligados a las materias primas están teniendo buen comportamiento este año. Para los metales y minas, las químicas y las petroleras están subiendo las estimaciones de beneficio por acción. Quitando estos tres sectores el resto está teniendo una degradación de estimaciones.

¿De dónde van a venir las sorpresas negativas?

La ortodoxia en las crisis financieras suele ser que caigan los cíclicos como aerolíneas, bancos, seguros, inmobiliarias o construcción y todos aquellos expuestos al consumo, especialmente el no básico. Sin embargo, los cíclicos clásicos como metales y minas no están cayendo tanto y los defensivos como la farmacia, la alimentación, las bebidas o las telecos no están funcionando tan bien. Por tanto, la segunda oleada de la crisis podría ser caídas de los cíclicos y entradas de dinero en defensivos.

¿Cree que el castigo a la banca española ya refleja ese escenario de desaceleración de beneficios?

Los bancos españoles tienen una calidad muy superior a los europeos en varios aspectos. Son bancos más eficientes, con mayor crecimiento y con menor exposición a la banca de inversión. Por eso cotizan con prima respecto al sector. El problema es su exposición al sector inmobiliario. Implica un riesgo doble. Por un lado para el negocio hipotecario y por otro para la banca comercial. Caen porque se descuenta que los beneficios van a ser menores. Los bancos españoles lo tienen que hacer mejor que el resto pero están siguiendo el movimiento de mercado.

Los datos económicos apuntan a una desaceleración más brusca de lo previsto. ¿Lo descuenta la Bolsa?

No, ni la Bolsa española, ni la americana, ni la europea. Por eso no estamos sobreponderados en renta variable. El S&P ha caído menos del 10% desde los máximos de 2007 y el mercado aún prevé un crecimiento de beneficios del 10% este año. ¿Es eso un escenario de recesión? En Europa el mercado ha adaptado sus expectativas poco a poco, hasta el 2,8%, pero no de manera brusca. Todavía veremos crecimiento negativo en EE UU.

¿Está convencido de que vamos a ver una recesión en EE UU? ¿No hay indicios de mayor confianza al caer la volatilidad y mejorar los spreads?

Sí, vamos a ver una recesión. En el corto plazo el escenario es menos malo, hay algo más de confianza, pero creemos que no va a ser suficiente. Un escenario de recuperación de la economía americana y de relajación de las tensiones inflacionistas sería muy bueno pero estamos viendo todo lo contrario. El petróleo está disparado.

¿Qué espera para las Bolsas?

Esperamos una recesión en 'U' clásica. En los últimos 10 años no hemos tenido nada de eso. Podemos tener una desaceleración fuerte, un mantenimiento hasta el segundo semestre de 2009 y después una recuperación. En ese escenario, las Bolsas cerrarán el año en negativo y en 2009 podría haber un punto de inflexión el segundo semestre si se garantiza cierto crecimiento y se ve que las políticas tanto monetaria como fiscal están surtiendo efecto.

Prudencia con la gran banca española

Pablo García mantiene una posición prudente sobre la gran banca española a pesar de que disfruta de una sólida posición financiera. Le preocupa su exposición a Latinoamérica. 'Si hay recesión la región se va a ver más afectada que el resto'.

Este experto reconoce, eso sí, que tanto BBVA como Santander pueden aprovechar la debilidad de sus rivales en el momento actual para hacerse con negocios de la competencia. Aún así, no aconseja invertir en estos valores anticipando este escenario.

'Creo que si Santander y BBVA compran algo en el mercado a los niveles actuales de valoración harían una buena operación a largo plazo pero a corto el mercado les penalizaría. Yo prefiero esperar a que hagan la operación, ver la reacción del mercado y después invertir. Por eso estamos más prudentes con ambos valores'.

El rechazo que genera la banca española entre los inversores extranjeros es otro factor que tampoco favorece la cotización de ambos valores, comenta este experto.

García prefiere apostar por los sectores defensivos y resalta que la banca, aseguradoras, aerolíneas y automoción aún no tienen visibilidad de resultados.