Carmen Mur

'No es el momento de hacer limpieza de personas'

Aplica el sentido común a lo que hace. Está involucrada en proyectos, como 'Mirada plural', que fomentan el acceso a puestos de responsabilidad de la mujer. Predica con el ejemplo: el 60% de su equipo directivo es femenino

Dirige Manpower desde hace dos décadas. Cuando la multinacional estadounidense de trabajo temporal decidió instalarse en España confió en la empresaria catalana Carmen Mur, de 60 años, que hasta entones dirigía una empresa de servicios profesionales. Desde entonces, esta ejecutiva, en constante proceso de aprendizaje y de adaptación, 'la vida siempre te enseña cosas', ha sido testigo de cómo ha evolucionado el empleo en España, y sobre todo cómo han tenido que adaptarse las empresas de trabajo temporal a las nuevas necesidades empresariales.

¿Cómo ha evolucionado el empleo en estos 20 años?

Ha habido grandes cambios, y de cómo ha evolucionado España sirven como ejemplo las cifras de Manpower. Hace 20 años sólo tenía abiertas dos oficinas en España, hoy tiene 200. Entonces éramos 25 personas trabajando en la organización, hoy somos más de mil profesionales, de los cuales el 85% son mujeres. El 60% de los directivos son mujeres, y el 45% del comité directivo es femenino. Esta radiografía refleja cómo ha evolucionado el mundo laboral en estos años, en los que la mujer se ha incorporado plenamente al empleo y está copando los puestos de responsabilidad de las compañías.

'Lo que nos va a diferenciar no son los estudios, sino las actitudes y la capacidad para innovar'

'Hay una falta de compromiso por parte de las nuevas generaciones'

En 1988, las empresas de trabajo temporal no estaban reguladas. Antes de la regulación de 1994, operábamos como empresas de servicios integrales. Ahora hemos vuelto a esto, aunque la Ley de Trabajo Temporal no nos lo permite, hemos tenido que crear otras filiales para poder atender las demandas y necesidades tanto de las empresas como de nuestros empleados.

¿Cómo han cambiado esas necesidades?

Ahora podemos ofrecer un servicio completo al profesional a lo largo de su trayectoria. Les ayudamos y les acompañamos en su carrera, con formación, con asesoramiento, ofreciéndole empleo. Toda su vida puede estar vinculada directa o indirectamente con las empresas que ofrecemos servicios profesionales. La sociedad en general ha cambiado muchísimo en estos 20 años, y eso se ha reflejado en el empleo, desde la necesidad de incorporar inmigrantes para cubrir determinados puestos, a la revolución que ha supuesto la irrupción de la mujer al trabajo, que está modificando todos los planteamientos y está introduciendo nuevos conceptos impensables hace unos años, como la flexibilidad.

¿Y para los próximos años, qué cambios se afrontarán en el mercado laboral?

Creo que va a primar que las personas vamos a ser más empleables porque no nos va a quedar más remedio que seguir evolucionando y formándonos para no quedarnos fuera de juego. Ha cambiado el concepto de un empleo y una profesión para toda la vida. Hoy puedo hacer una cosa y mañana otra, eso es muy enriquecedor, pero para ello hay que estar preparado. Los profesionales están mucho más preparados hoy que hace 20 años. Todos los jóvenes pasan por la universidad, hablan más de un idioma y manejan muchos más conocimientos e información, pero lo que nos va diferenciar de otras épocas son otras cosas. Los autores del libro Karaoke Capitalismo se refiere a Jonas Ridderstrale y Kjell Nordstrom decían que antes los profesionales se diferenciaban por sus estudios e idiomas, pero ahora lo que nos va diferenciar son las actitudes y la capacidad para innovar, para hacer cosas diferentes. Es el momento de los emprendedores.

Los expertos apuntan que será necesario facilitar el acceso a inmigrantes cualificados, sobre todo para cubrir puestos técnicos. También se necesitan 25.000 ingenieros informáticos.

Uno de los problemas es que en España no se le ha dado la importancia que se requiere a la formación profesional, que se ha devaluado socialmente. Necesitamos profesionales formados en oficios. Los jóvenes prefieren estudiar una ingeniería que estudiar formación profesional. Socialmente está mejor visto. Hay carencia de personal sanitario, sobre todo de médicos y de enfermeras, que se están cubriendo y se va a tener que seguir haciendo con personal extranjero. Lo importante es que todo el que venga a trabajar a España tenga un contrato laboral. No es bueno que exista una economía sumergida. Existen trabas burocráticas, pero habrá que agilizarlas para que el problema se solucione.

Los últimos datos del paro no han sido muy favorables, ¿la crisis seguirá golpeando al empleo?

Evidentemente, hay nubarrones y parece que desembocará en una tormenta. No sabemos con certeza lo que sucederá, pero yo quiero ser positiva y de hecho es el mensaje que ya he transmitido en mi organización. Si entramos en un proceso de desaceleración, eso ya lo hemos vivido en otros momentos, y es importante saber manejar los periodos de crisis. Cuando hay nubarrones siempre sobreviven los mejores.

¿Qué receta recomienda para afrontar el momento?

En situaciones de más complejidad hay que agudizar el ingenio, hacer las cosas de manera diferente, ya que es el momento de hacer limpieza, pero no de personas, para poner las cosas en su sitio. Cualquier situación de cambio supone una oportunidad. Cuando yo era joven y trabajaba en una escuela, tenía una compañera que siempre me decía que si se quedaba sin trabajo, al día siguiente se compraría el mejor traje, el mejor bolso y los mejores zapatos y saldría a buscar un nuevo empleo. Está claro que el éxito atrae al éxito, y no es bueno que empecemos a compadecernos. Tampoco hay que echar la casa por la ventana. Hay que ser prudentes.

El sector inmobiliario y la construcción ya no tiran del empleo en España, ¿a qué sectores les tocará ahora este papel?

Creo que una de nuestras bazas será el turismo. Es un potencial que todavía podemos desarrollar si lo sabemos hacer bien. Tenemos un clima bueno, una gran calidad de vida. ¿Cuántos extranjeros se quedan a vivir en España y echan raíces? Tenemos que explotar los servicios de ocio. Ojalá pudiéramos ser más competitivos en temas de investigación. La actual ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, puede dar un impulso y mucho juego en este sentido.

¿Cree que las empresas están aplicando los planes de igualdad?

Se lo están tomando en serio, pero lo que hay que aplicar son medidas más estrictas que favorezcan la conciliación, tanto de hombres como de mujeres. Las empresas deben empezar a plantearse que tienen que echar el cerrojo antes de lo que lo hacen ahora. Es necesario tener vida personal y no extender la jornada más allá de las seis de la tarde. No favorece a nadie hacer esas jornadas maratonianas. Las cuotas pueden ayudar a las mujeres, pero también implica que estemos bajo sospecha, parece que ocupamos un puesto porque nos lo han dado por cuota. La mujeres han evolucionado muchísimo, han pasado de que les daban la dote cuando se casaban y se marchaban de su casa, a ser totalmente independientes económicamente. Hoy día, pocas mujeres se plantean quedarse en casa. Además, han entrado de forma masiva en la universidad y han demostrado que querer es poder, que están perfectamente preparadas para asumir cualquier tipo de responsabilidad profesional, aunque todavía nos queda mucho por aprender.

¿Por ejemplo?

Culturalmente, el hombre ha sido siempre más atrevido, ha ido siempre por delante y eso se nota. Las mujeres estamos más acostumbradas a estar en segundo plano, y ahí nos hemos quedado. Yo, en Manpower no he tenido nunca ningún problema. Lo que vale en la sociedad moderna no es el género, es el talento.

Las nuevas generaciones de profesionales vienen pisando fuerte y exigiendo nuevas condiciones laborales, que les ofrezcan calidad de vida.

Hay una falta de compromiso por parte de los jóvenes. Estoy de acuerdo en que necesitamos más tiempo para nosotros mismos, que no es vida vivir dedicado única y exclusivamente al trabajo, que han cambiado los valores y debemos de ajustarnos a todo esto, pero la verdad es que mi generación choca con las nuevas generaciones precisamente por esa falta de compromiso. Hay que empezar a demostrar antes de empezar a pedir cosas, y aquí está sucediendo al revés. Necesitamos profesionales comprometidos con su empresa, que sean capaces de dar lo mejor de sí mismos.

'Yo no concilio; es algo que he elegido'

Ella no concilia. Carmen Mur considera que su trabajo como presidenta de Manpower forma parte de la esencia de su vida. 'No lo puedo desligar de mi mundo, forma parte de un todo. Tampoco he tenido responsabilidades familiares, con lo cual he podido elegir libremente, y he ido cogiendo y aprovechando las oportunidades que me han ido surgiendo. Ahora, entiendo que nadie puede renunciar a su carrera por tener que elegir entre su trabajo y su vida familiar'.

Cree que vivimos en una sociedad muy exigente. 'No sólo las empresas exigen, a los niños también se les pide más y más, que toquen la guitarra, que sean buenos en todo. Somos muy competitivos, y no sé si eso es bueno o malo'. Es una mujer inquieta. 'Todo me distrae, el arte, las exposiciones, las antigüedades y los trastos viejos, la lectura, la cocina, los viajes. No voy a tener vida para hacer todo lo que me interesa'.