Mercados

Las opas restan a la Bolsa capital por 28.000 millones desde 2005

Cada vez hay menos acciones en la Bolsa española. Desde 2005, las opas y las amortizaciones de capital han retirado del mercado títulos valorados en 79.000 millones de euros, mientras que las OPV, las OPS y las ampliaciones han inyectado 51.000 millones.

Pese a lo que pueda parecer, la liquidez de la Bolsa española está en retroceso desde los últimos tres años y medio. Una situación provocada por la intensa actividad corporativa de fusiones y adquisiciones, y por un insuficiente flujo de nuevo papel al mercado, incapaz de compensar las acciones que han abandonado definitivamente el parqué.

Buena muestra de lo ocurrido en la renta variable desde 2005 (véase gráfico) es la situación que se vive en lo que va de ejercicio. La única OPV planteada hasta el momento, la de Itínere, tuvo que ser suspendida ante la falta de compradores extranjeros, mientras que las ampliaciones de capital suman apenas 700 millones de euros. Entre tanto, las retiradas de acciones, continuando la tendencia de los últimos tiempos, se mantienen por todo lo alto. Las opas sobre Altadis, Tubos Reunidos, Aguas de Barcelona, Metrovacesa, Logista y Sogecable, liquidadas en 2008, han sacado de la circulación títulos de cotizadas valorados en unos 16.800 millones.

Desde 2005, la llegada de papel al parqué español ha superado los 51.000 millones, pero el importe de las opas y de las amortizaciones de capital asciende a cerca de 79.000. Esto implica que en términos netos han salido acciones valoradas en unos 28.000 millones de euros. Para hallar estas cifras, no se han tenido en cuenta las operaciones realizadas por empresas con la sede social fuera de España, como Arcelor Mittal o EADS, ni tampoco las ampliaciones que no supusieran un aumento efectivo del número de acciones en circulación.

Este año se han retirado títulos valorados en 16.800 millones de euros

Sí se han contabilizado, en cambio, las ampliaciones con el objetivo de realizar operaciones de compra, como las de BBVA con Compass o Iberdrola con Scottish Power, del año pasado, cuando a pesar de la liquidación de la opa de Endesa en 2007, la situación quedó en tablas, con una suma de unos 500 millones de euros. Jugaron un papel clave las 11 salidas al parqué, que inyectaron más de 10.000 millones de euros.

También es relevante la importancia que están cobrando las amortizaciones de capital con el objetivo de premiar a los accionistas. El año pasado, ascendieron a 3.560 millones de euros, importe del que Telefónica, que actualmente tiene un plan de recompra del 2,1% del capital, fue la principal responsable con cerca de 3.300 millones de euros. Con todo, la llegada de papel gana la partida desde 2000, con una inyección de liquidez neta cercana a 30.000 millones. Citi advierte que la situación está a punto de cambiar de la mano de las ampliaciones de la banca ante la crisis subprime y las menores recompras de acciones. David Navarro, de Inversis, señala que en España, sería crucial el desembarco de pequeñas y medianas empresas, savia nueva que trata de tratará de atraer el Mercado Alternativo Bursátil.

Los parqués europeos también pierden acciones

No es un fenómeno exclusivamente español. 'La huida de acciones del mercado está motivada por una tormenta perfecta de bajos tipos de interés, fácil acceso al mercado crediticio y atractivas valoraciones durante los últimos tiempos', explican desde Citi. Anteriormente, entre 1985 y 1999, el crecimiento del número de acciones había llegado a alcanzar ritmos anuales del 14% (véase gráfico), pero la llegada del mercado bajista en 2000 comenzó la salida de papel. Un fenómeno que curiosamente se ha recrudecido en la coyuntura más favorable para la renta variable. Así, las grandes inyecciones de liquidez en los mercados europeos, de la mano de las salidas a Bolsa y las ampliaciones de capital, han sido insuficientes para frenar la escapada de títulos, que se acerca a los 200.000 millones de euros entre 2006 y 2007. 'Las fusiones y adquisiciones y las recompras de acciones fueron las principales responsables de lo ocurrido', según el banco estadounidense.

Ahora, la situación está comenzando a cambiar. Las ampliaciones de capital con el objetivo de sanear los balances están a la orden del día, como la de Société Générale por 5.600 millones de euros. También se han reducido los estipendios a los accionistas en forma de amortizaciones del capital y los potenciales compradores de compañías, entre los que destaca el capital riesgo, tienen más dificultades para acceder al crédito. Sin embargo, los expertos señalan que los compradores industriales pueden ganar relevancia, especialmente en algunos sectores donde todavía es necesaria una consolidación. Citi señala con el dedo a algunos potenciales compradores en esta nueva coyuntura, como Siemens, Bayer o Saint Gobain.