EDITORIAL

Consumidores sin confianza

La economía española creció el primer trimestre el 2,8% en tasa interanual, siete décimas menos que el trimestre anterior, según el Banco de España. Pero si la caída en términos anuales es preocupante, la trimestral -que presenta una foto fija- lo es más. De confirmarse el análisis del Banco de España, y a la espera de los datos de la Contabilidad Nacional del INE, la economía española crece la mitad que hace tres meses. Este deterioro es paralelo al que sufren otras economías y, en especial, la estadounidense, que creció el primer trimestre el 0,6% anual. Una debilidad que determinó que la Reserva Federal de EE UU (Fed) rebajase ayer los tipos 25 puntos básicos más, hasta el 2%, en el séptimo recorte desde septiembre. El mensaje de la Fed sugiere, sin embargo, una pausa en la cascada de rebajas tras la advertencia de que las presiones inflacionistas siguen fuertes.

La crisis de liquidez, que todavía no encuentra su salida, y los mensajes negativos que se han venido sucediendo han hecho mella finalmente sobre los consumidores. Ahora, tanto estadounidenses como españoles, y otros ciudadanos de países desarrollados, han perdido confianza en la evolución de la economía para los próximos meses y han reprimido sus ansias compradoras. En el caso español, el consumo creció un débil 2,2% el primer trimestre, lo que explica la fuerte caída de las ventas minoristas del mes de marzo, la mayor en trece años. En EE UU, donde el consumo privado es, como en España, un pilar básico de la economía -allí aporta dos tercios de la actividad-, se ha reducido a un crecimiento del 1%, frente al 2,3% de tres meses antes.

La economía estadounidense creció el primer trimestre igual que el anterior. Aunque no es un buen dato, sí es mayor de lo que esperaban los expertos, que no confiaban en que se superase el 0,3%. Además, técnicamente supone que la mayor economía del mundo no ha entrado en recesión. Pero el dato no se presta al optimismo y está lejos de indicar que se esté produciendo una inflexión. Aunque el PIB mantenga el mismo crecimiento que hace tres meses, su composición es más negativa ahora que a finales del año pasado. Además de la diferencia en el comportamiento de los consumidores, el dato del primer trimestre de EE UU tiene trampa, pues la producción se ha mantenido a costa de que las empresas hayan aumentado sus stocks, ya que no han podido vender sus productos. Muchos analistas consideran que, cuando el próximo trimestre intenten darles salida, será a costa de reducir la fabricación. Es decir, el fantasma de la recesión no se ha difuminado.

Para evitarla, los contribuyentes estadounidenses empezarán a recibir los 600 dólares que el plan Bush les entregará con el fin de reactivar el consumo. Al igual que los españoles, que en junio recibirán la primera parte de los 400 euros que devolverá el Gobierno. Pero la efectividad de esta medida suscita dudas incluso en el propio Banco de España, que ayer consideró que tal y como está la confianza de los consumidores preferirán guardarse el dinero antes que gastarlo. La Fed, en cambio, es más optimista sobre la decisión y espera que surta efecto junto con las fuertes rebajas del precio del dinero aplicadas desde verano.