Análisis

El precio del crudo explora nuevos límites

La presión de la demanda y los problemas de oferta acercan al petróleo al horizonte de los 115 dólares.

Sucedió el martes pasado: la cotización del barril de Brent, el petróleo de referencia en Europa, superó por fin la temida e inexplorada frontera de los 110 dólares y ya no se ha bajado de ella. En un contexto de desaceleración económica global, el petróleo ha hecho nada menos que 34 máximos históricos desde que el pasado 19 de septiembre reventase el récord vigente durante poco de más de un año, al cerrar a 78,47 dólares; un cota que ya se antoja muy pequeña y a la que hoy que parece improbable que el crudo retorne pronto. Aunque parezca que el oro negro ha alcanzado límites insoportables, la perspectiva es que el precio se mantenga cerca de estos niveles al menos hasta la segunda mitad del año, a partir de la cual deberían empezar a llegar las remesas de crudo procedentes de nuevos yacimientos fuera de las áreas tradicionales.

'Obviamente no hay un sólo factor explicativo', advierte Manouchehr Takin, de la consultora Centre for Global Energy Studies (CGES). 'Se conjugan multitud de elementos: la fuerte toma de posiciones de los inversores financieros o especuladores; la debilidad del dólar; los problemas técnicos en algunos pozos; las crisis políticas en Oriente Próximo y África; una clara reducción de reservas en todo el mundo y una demanda muy fuerte de productos destilados, de la que hay una gran escasez', resume el experto de CGES. Takin pronostica que la situación de tensión se mantendrá al menos hasta julio.

El auge imponente del petróleo está impactando pero no en toda su intensidad. Hay varias explicaciones para ello. En primer lugar, esta materia prima se negocia en dólares y la fortaleza del euro ha contribuido a suavizar mucho la factura. El Brent va por el séptimo ejercicio consecutivo de revalorización, lo que da como resultado una meteórica apreciación del 460%. Pero el avance de la moneda única rebaja esa trayectoria hasta un 197,6%; una cifra respetable en todo caso. En 12 meses, el Brent ha ganado un 69,4% hasta el nuevo récord del viernes: 114,14 dólares. Medido en euros, el recorrido se queda en un 46,7%.

El barril de Brent se ha encarecido un 70% en 12 meses y un 460% desde 2001

La negativa evolución del dólar se combina con una política decidida de subvención al consumo de hidrocarburos en países tan importantes como China o India y gran parte de la región asiática. 'Según la Agencia Internacional de la Energía AIE, la demanda global de petróleo subirá un 40% entre 2010 y 2030, mientras los nuevos yacimientos son cada vez más difíciles de encontrar', subraya Carlos González Mesones, gestor de Pictet Funds. 'Sin embargo actualmente su uso intensivo viene disminuyendo en los países OCDE, mientras crece rápidamente entre grandes emergentes como China e India', apunta el experto. El Banco Mundial pone en evidencia el peso que han adquirido estas economías poco eficientes energéticamente: China es ya la segunda economía del mundo; cinco de las 12 economías más importantes del mundo caen dentro del grupo de emergente, que además representa el 41% del PIB mundial.

El gasto de petróleo por unidad de PIB ha caído un 42% en los últimos 30 años, según la AIE. En España, la mayor eficiencia ha permitido una mejora del 17%. El avance en China es espectacular: las necesidades de carburante se han recortado un 54%. Pero el hecho es que por cada 1.000 euros de producción de riqueza, el gigante asiático aún consume un 94% más que EE UU. 'No estamos ante un shock de la oferta, como en los años setenta. La demanda es el principal motor de las subidas de precios', expone José Luis Martínez, estratega de Citi. 'En los últimos 10 años, los emergentes han representado el 56% del crecimiento del consumo', añade.

Nuevas fuentes de suministro

La escalada rampante de los precios ha impulsado la exploración en territorios no rentables hasta ahora. Un ejemplo es el yacimiento descubierto en Brasil por el consorcio compuesto por Repsol, Petrobras y British Gas, anunciado el pasado lunes. Para llegar a la superficie, el crudo tendrá que recorrer un suelo marino de unos 1.200 metros de profundidad, más una cortina de agua de 2.000 metros. 'En el futuro, la exploración vendrá del profundo océano y de otras nuevas fuentes, como las arenas de Canadá', afirma Nicole Vettise, de JPMorgan AM. 'Se puede incluso usar una tecnología más avanzada para regresar a las áreas ya previamente perforadas. Los métodos tradicionales sólo permiten extraer un tercio del crudo almacenado', explica.

La petrolera BP calcula que queda crudo suficiente para los próximos 40 años. En teoría, el desarrollo de nuevos pozos traería consigo un aumento importante de la oferta que debería abaratar la cotización. Pero son precisamente los explotadores de estos yacimientos los menos interesados en que baje la tensión sobre el precio del barril.

factores que entran en juego

1. Consumo. Asia continental explica la mitad del incremento de la demanda en los últimos cinco años. El gasto de petróleo en la región ha crecido más de un 40%.

2 Suministro. La falta de inversiones durante lustros ha creado un cuello de botella en la oferta de productos destilados. La AIE advierte que, si no hay cambios, hacia 2015 habrá una crisis global de suministro.

3 Producción. La OPEP, el grupo de países que controla el 40% de la producción mundial, está extrayendo al ritmo más alto desde su creación. Pero en otras áreas como Rusia y el mar del Norte los problemas son crecientes.

4 Mercado. El volumen negociado cada día en los mercados de futuros es más de 10 veces superior al consumo real.