Negocio bancario

Dresdner insiste en salvar a Santander del castigo a la banca

Dresdner reconoce el deterioro generalizado del negocio bancario, pero reitera su recomendación de compra para Santander, en el que no aprecia ni remotamente problemas de liquidez.

Todo va a peor en el sector financiero. Crisis de liquidez, problemas de financiación, debilidad extrema en la economía estadounidense, rebaja en los pronósticos de crecimiento para la economía mundial y, más de cerca, deterioro en la calidad del crédito en la banca español y avance de la morosidad. Sin embargo, dentro del agitado panorama bancario, hay quien puede resistir contra viento y marea.

Dresdner Kleinwort, que ya salió en defensa de la capacidad financiera de Santander hace un mes, negando posibles problemas de liquidez, se deshace de nuevo en halagos para el banco que preside Emilio Botín. La firma reitera su recomendación de compra, con un precio objetivo de 20 euros. Su analista Arturo de Frías argumenta tal entusiasmo en que 'Santander nunca ha estado tan diversificado ni tan bien capitalizado como ahora. Y nunca ha estado tan barato', al tiempo que considera los problemas de liquidez como 'una posibilidad absolutamente remota'.

Dresdner explica que Santander cotiza ahora al ratio PER más bajo de los últimos nueve años, de 8 veces para 2009 según el consenso de mercado y de 7,3 veces según las previsiones de la firma alemana. Y esto a pesar de que se ha revalorizado el 22% desde junio de 2006 y ha superado al sector en un 45% desde entonces, aunque en la actualidad arrastre una caída del 11,22% en el año.

En cuanto a la solidez del balance, Dresdner prevé una necesidad de financiación de 14.000 millones de euros para este año, una cantidad 'absolutamente manejable' para un banco de su tamaño y calificación financiera. La firma explica que, si se consideran las provisiones genéricas (6.000 millones de euros) y las plusvalías de la cartera industrial (otros 3.000 millones de euros), el ratio Tier 1 -que mide el nivel de solvencia de una entidad- mejoraría del 6,25% al 8%. Alaba además el grado de diversificación del negocio del banco, que obtiene sólo el 34% de sus beneficios en España. Europa Continental aporta el 11%; Abbey otro 11% y América Latina, el 44%, del que el 25% corresponde a Brasil.

Dresdner destaca también el efecto positivo de la reciente compra del brasileño Banco Real. De hecho, su consolidación permite compensar el impacto de la rebaja decidida por Dresdner en sus previsiones del BPA en España (3%), América Latina (6%) y Reino Unido (13%).

En definitiva, la firma prevé un crecimiento del beneficio por acción este año y el próximo del 17%. Si bien advierte de que sus estimaciones se fundamentan en una visión a largo plazo y no son un adelanto de resultados del primer trimestre, para el que espera un aumento sustancial de las provisiones en España y un aumento de la morosidad.

Tentado por las compras, aunque pequeñas

Santander afronta la actual situación de crisis crediticia en una posición de ventaja frente a sus rivales europeos, desde el punto de vista de la diversificación de su negocio y de sus recursos de capital. Para una entidad vista por el mercado como incansable depredador, la tentación de abordar una compra aprovechando la debilidad ajena puede ser muy fuerte, en opinión de Dresdner Kleinwort, que no contempla sin embargo una operación ambiciosa. Las pequeñas compras con las que complementar su actividad en mercados en los que ya está presente serían más probables, lo que podría incluir al británico Alliance & Leicester.

Dresdner descarta que Santander se lance este año a la compra de Sovereign y duda que lo haga en 2009. 'Sovereign ha sido el peor error de adquisición del banco en años', asegura.