Mercados

La Bolsa culmina su mejor semana desde septiembre

La Bolsa europea sortea los síntomas de recesión en Estados Unidos y despunta sobre Wall Street gracias a la recuperación del sector financiero.

La Bolsa culmina su mejor semana desde septiembre
La Bolsa culmina su mejor semana desde septiembre

Tuvo que colapsar el quinto banco de Estados Unidos para que la Bolsa haya encontrado un poco de luz. Los mercados asistieron hace dos semanas al hundimiento de Bear Stearns y, lejos de deprimirse aún más, han disfrutado de una contenida sensación de optimismo, a pesar de que el escenario de fondo no haya cambiado. La última rebaja de tipos de la Reserva Federal y su disposición para tomar las medidas que sean necesarias con tal de librar al sistema financiero estadounidense del desastre parecen haber cuajado en la última semana en el ánimo de los inversores, en los que se perciben ligeras dosis de confianza.

Al menos es lo que se desprende de la evolución de los índices, ya que el Ibex se ha apuntado una subida semanal del 3,68%, contando incluso con que la jornada del lunes fue festiva y a pesar del retroceso del 0,71% de la sesión del viernes, hasta los 13.442,40 puntos. Se trata de la mayor subida en una semana en lo que va de año y del mejor balance semanal desde finales del pasado septiembre, justo cuando el mercado rebotó ante el primer recorte de tipos de interés con el que la Reserva Federal se proponía atajar el impacto del estallido de las hipotecas subprime.

Seis meses después del primer descenso de tipos en Estados Unidos vinculado a la actual crisis y con el precio del dinero en la mayor economía del mundo ya tres puntos porcentuales más barato, la incertidumbre persiste, aunque los mercados europeos hayan preferido en los últimos días darse una tregua ante los continuos indicadores que dan fe de una crisis económica en Estados Unidos, como por ejemplo la caída de la confianza del consumidor conocida esta semana.

El Ibex se ha asentado holgadamente más allá de los 13.000 puntos durante toda la semana, llegando a cerrar el jueves sobre los 13.500 por primera vez en dos meses. A este avance ha contribuido, junto a la recuperación de los grandes bancos, el 3,6% de alza semanal de Telefónica.

Con la debacle de Bear Stearns aún en la retina, las entidades financieras han sido sin embargo las que mejor se han comportado. Han desafiado incluso la advertencia que realizó Deutsche Bank el pasado miércoles, cuando reconoció las dificultades para alcanzar este año su objetivo de beneficios. Santander y BBVA han recuperado el 5,74% y el 3,9% en la semana y son también los valores financieros los que despuntan en el Euro Stoxx, con alzas en las cinco últimas sesiones del 13,63% para Allianz, del 12,11% para Axa y del 8,3% para ING.

El Euro Stoxx 50 ha cerrado con un alza semanal del 3,8%, también la mayor del año y superior incluso a la semana del pasado mes de septiembre, en que el mercado encajó el primer recorte de tipos de la Fed vinculado a la actual crisis. Y ha sido también la mejor semana del año para el Footsie y el Dax, con alzas del 3,6%, aunque una ligera corrección fuera la tónica general de las Bolsas europeas el viernes. 'Por primera vez ha podido observarse un comportamiento de las Bolsas europeas significativamente más favorable que el de las Bolsas de EE UU, algo que, a pesar de resultar coherente con los fundamentos y riesgos de ambas economías, no acababa de producirse en los últimos meses', según señalaba el viernes Banco Urquijo.

Pero el paso cambiado que han llevado los mercados europeos respecto a Wall Street (el S&P cayó el viernes un 0,80%), no ha sido la única nota sorprendente en la semana. El avance de los bancos ha convivido, paradójicamente, con una mayor tensión en el interbancario. El euríbor a un año se ha colocado en el 4,736%, en niveles de comienzos de año, y el euríbor a tres meses ha escalado al 4,73%. Estos avances coinciden con el cierre del primer trimestre de los balances empresariales, aunque revelan también el grado de desconfianza que prevalece en el mercado de capitales, en el que siguen paralizadas las emisiones de deuda y las operaciones corporativas. De hecho, y a pesar de la recuperación en Bolsa del sector financiero, los inversores todavía están lejos de pensar que lo peor ha pasado y reconocen que el verdadero alcance del virus subprime sigue siendo una incógnita, a pesar de que gran parte de los grandes bancos hayan salido ya a confesar su enfermedad.

La cifra 13.594. Es el máximo intradía del Ibex en la semana, alcanzado el jueves. Regresa a niveles de hace dos meses aunque sin traspasar la barrera de los 13.600

El euro, en la senda hacia1,6 dólares

El euro sigue aproximándose a la vertiginosa cota de los 1,6 dólares y marcó estos días un máximo semanal en los 1,5859. Las coordenadas continúan siendo las mismas: los renovados indicadores que apuntan a la recesión económica en Estados Unidos y el discurso inmutable del Banco Central Europeo de que la prioridad es el control de los precios, lo que aleja la posibilidad de un próximo recorte de tipos en la zona euro, ahora en el 4%. El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, dejó claro el miércoles que no recortará el precio del dinero y añadió que aún no ha quedado atrás lo peor de la crisis financiera. Axel Weber, miembro del consejo de gobierno del BCE, reforzó el viernes esta tesis al señalar que las presiones sobre los precios de la zona euro estaban en niveles alarmantes.

De momento, el recurso del BCE con el que animar la economía europea está en las inyecciones de liquidez. Este viernes anunció que, con el fin de neutralizar las tensiones del mercado interbancario, prestará dinero a los bancos en operaciones adicionales de refinanciación a tres meses y, por primera vez, a seis meses.

La Reserva Federal estadounidense también anunció el viernes que pondrá a disposición de los bancos en abril otros 100.000 millones de dólares en subastas especiales destinadas a dar liquidez a los mercados de crédito.

En la última sesión de la semana, el euro cedió posiciones ligeramente frente al dólar, al retroceder a la zona de los 1,57. Con un alza de más del 8% en el año, el euro se dirige hacia su mejor balance trimestral desde fines del 2004, mientras los analistas apuntan a que bien podría atravesar los 1,60 dólares.