5d Inversión

Cuentas pendientes para la primavera

Vivienda a la baja, tipos de interés estables, petróleo caro, divisas inestables y, sobre todo, mucha incertidumbre en la Bolsa.

Fue hace nueve meses cuando empezó a estallar la tormenta crediticia. Una tormenta que ha dado la vuelta como un calcetín a las previsiones económicas, agravando algunos riesgos y generando otros de nuevo cuño. La etapa económica más turbulenta desde 2002 deja muchas preguntas y pocas respuestas ciertas. Si bien la última subida de la Bolsa ha aliviado en buena medida a los mercados y las profecías más apocalípticas han perdido gancho, los expertos aún prevén un 2008 complicado.

1 La persistencia de incertidumbres no resueltas deja la bolsa sumida en un estado de falta de dirección, sin capacidad para romper al alza, pero tampoco para caer a plomo. 'El mercado está en un gran paralelo, decidiendo qué es lo que quiere hacer. Las últimas subidas de la Bolsa vienen por la falta de noticias malas, no porque las cosas hayan mejorado'. Así resume la situación Luis Benguerel, experto de Interbrokers. Con más jornadas a la baja que al alza, el Ibex ha conseguido recuperar 700 puntos (un 5,4%) desde el suelo de 12.570 puntos registrado a comienzos de mes. La Bolsa aún pierde más de un 11% en el saldo del año y en esta tibia mejoría se ha topado con la cota de 13.600-13.650 puntos como primera resistencia de cierto nivel, lo que llevó el vienes a cerrar a 13.442 puntos. Pero para algunos analistas, el panorama ha mejorado. 'La sensación de que el sector bancario iba hacia el abismo parece superada. Cabe esperar un rebote de unos meses de duración. Nada extraordinario, cerca de un 10% o un 15%', aventura Nicolás López, de M& G Valores.

El mayor enemigo es la incertidumbre. El interrogante permanente que gravita sobre el sector financiero impide una formación correcta de precios en un mercado suspicaz. Sólo en esta semana, la diferencia entre el punto más alto y más bajo del Ibex supera el 6% y el mejor valor, Colonial (23%), ha sufrido oscilaciones intradiarias de más del 15%. Esos números se traducen en ganancias y pérdidas de vértigo dependiendo del momento. Como ha ocurrido con Bear Stearns. Un valor presumiblemente estable como es el quinto banco de EE UU cayó un 92% a mediados de mes, para luego subir un 88,75% el pasado lunes. 'Con esta volatilidad se puede hacer dinero. Pero para inversores de largo plazo el consejo es abstenerse. Es mejor entrar en tendencia', avisa Benguerel. La Bolsa es ahora un territorio peligroso. Claro que eso siempre lleva implícita otra palabra: oportunidad. El viaje hay que hacerlo con pies de plomo (stop loss).

2 La vivienda está en crisis. La falta de financiación y el alza del euríbor bloquean la demanda, una tendencia que se agudizará en los próximos meses. La estadística con la que el mercado de la vivienda encara el segundo trimestre es desalentadora. Los últimos datos oficiales muestran un desplome del 27% interanual en el número de transacciones inmobiliarias y arrojan una caída del 28% en el volumen de hipotecas concedidas por bancos y cajas, el mayor retroceso interanual registrado jamás por el INE. Pero son cifras de enero y, como advierten fuentes del sector, 'la estadística va siempre por detrás de la realidad. El descenso real es más radical, se ve en las preventas'.

Se acabaron las vacas gordas de las ventas sobre plano y de la financiación bancaria sin límites. 'El declive va a más, a mayores caídas en la producción y en los precios de la vivienda', apuntan desde Richard Ellis. Sin embargo, el ajuste es por el momento mucho más acusado en las ventas y en la financiación hipotecaria que en los precios. Los promotores apuntan que el precio de la vivienda libre nueva 'es rígido a la baja por lo general', aunque podría descender en teoría hasta el 8% este año. La observación detallada ya revela caídas en el mercado de segunda mano, del 0,1% en Madrid y del 0,5% en Barcelona en el primer trimestre, según Idealista.com, por no hablar de la abundancia de ofertas desde las inmobiliarias a pie de calle y de las rebajas de precios a las que se rinden los vendedores.

'Hay una demanda que espera a que bajen los precios para comprar. Y esta expectativa explica que no haya una caída más brusca en los precios', añaden en Richard Ellis. El sector inmobiliario, en el que se sucede el goteo de suspensiones de pagos, se lamenta amargamente de lo que califica de demanda retenida. Pero sin financiación bancaria para los promotores y con la amenaza del euríbor sobre los que aspiran a comprar un piso, esa supuesta demanda queda condenada a esperar. Para disgusto del sector del ladrillo.

3 El BCE podría bajar tipos, pero no aliviaría las hipotecas. El euríbor vuelve a subir, pendiente del efecto en la banca de la crisis 'subprime'. La rebaja en los tipos de interés del BCE podría ser la solución que esperan tanto los promotores inmobiliarios, para aligerar el coste de la financiación de sus deudas, como los ciudadanos con una hipoteca a cuestas, que confían en cepillar la letra. Pero Trichet se hace de rogar. A la Fed estadounidense no le ha temblado el pulso para recortar en tres puntos los tipos desde septiembre, pero el BCE reitera que su prioridad es el control de los precios. 'El BCE ya ha comprobado que las rebajas de tipos estadounidenses no están siendo la solución al problema', explican desde Barclays Wealth. Ese problema sigue siendo la ausencia de confianza en el sector financiero, que ha cerrado el acceso a los mercado de capitales y elevado los precios del mercado interbancario.

Los expertos esperan que el BCE se decida finalmente a rebajar los tipos en al menos un cuarto de punto en este segundo trimestre, hasta el 3,75%. Esta previsión debería suavizar la marcha del euríbor a un año, la principal referencia a la que se vinculan las hipotecas de interés variable. Pero, según apuntan en Barclays, 'lo que haga el BCE ya está descontado por el euríbor', que estos días ha regresado a niveles del 4,7% demostrando que su marcha está directamente relacionada con las novedades que surgen sobre la salud del sistema financiero. De seguir así, el euríbor lleva camino de cerrar marzo con la mayor subida mensual en más de dos años, con el consiguiente aumento de las letras y sin que haya certezas para prever futuros movimientos.

4 La inagotable fortaleza del euro se ha convertido en el último dolor de cabeza para el bce y los gobiernos de la ue. preocupa la cota de 1,6 dólares. Los modelos económicos dicen que el euro debería depreciarse en los próximos meses y alejarse de las cotas estratosféricas que ha alcanzado, con un máximo de 1,59 dólares alcanzado justo antes de Semana Santa. Pero la realidad del mercado es terca: 'Los inversores no se están interesando en lo que va a pasar en los próximos meses, están cotizando la mala situación actual de EE UU y el diferencial de tipos', explica Fernando Hernández, de Inversis. Pese a la desaceleración económica patente en Europa, el euro se ha revalorizado este año un 5,6% contra el dólar y ha ganado más de un 19% en 12 meses.

Jean Claude Trichet, ha expresado ya su preocupación por el encarecimiento de la moneda. El nivel de 1,6 dólares se ve como crítico, pero no es el único. El tipo efectivo de cambio, la cotización de la moneda de los Quince frente a sus 24 principales socios comerciales, también ha emprendido la senda alcista. La revalorización es del 9,2% en 12 meses y del 3,4% desde enero. La dinámica responde a un cóctel de factores que convergen en EE UU. La crisis de la primera economía del mundo mina los flujos de fondos hacia activos en dólares y anima a que los bancos centrales asiáticos, los mayores tenedores de reservas en divisas del mundo, acometan una política de diversificación. Los relativamente altos tipos de la zona euro (4%) exacerban una tendencia con repercusiones claras: exportaciones menos competitivas, condiciones de financiación real más duras y producción más costosa. Al contrario que otros activos, el mercado monetario funciona sin descanso las 24 horas del día y, al ser paso obligado para cualquier transacción, su evolución está sujeta a una constelación de variables que la hacen muy difícil de predecir. La teoría apunta hacia un sesgo bajista en los próximos meses, algo que vale de poco ante un sentimiento de mercado alcista. El euro cotizaba este viernes a casi 1,58 dólares. Pero esta no es una frontera, sino un nuevo paso hacia un futuro incierto.

5 La delicada ecuación de oferta a la baja y consumo inflexible hace altamente improbable un descenso significativo en la cotización del petróleo. El crudo ha demostrado una asombrosa capacidad para reventar sistemáticamente y sin piedad las previsiones de los expertos. La cotización del petróleo está hoy más allá de todos los límites imaginados. Hace tan sólo cuatro años, un precio de 50 dólares por barril era considerado como una cota difícilmente alcanzable que supondría un punto de fractura para la economía mundial. Ahora, con el Brent establecido por encima de los 100 dólares por barril, no se vislumbra quebranto a la vista. Si la economía mundial se desacelera, no es por la carestía del petróleo, sino por la factura del exceso de riesgo asumido por la comunidad financiera en determinados productos de inversión.

En el mercado de futuros, los inversores anticipan un petróleo cerca de 99 dólares a 12 meses vista. El despertar a la economía de consumo en gigantes como India y China, combinado con la debilidad del dólar -la moneda en que se cotiza el crudo- y la exportación masiva de productos baratos que suavizan la presión inflacionaria -de nuevo procedentes de Asia- hacen que el consumo sea prácticamente inflexible.

A este problema se suma el de un abastecimiento que tiene cada vez más problemas para atender la demanda -ya van dos años consecutivos que la producción se queda por detrás del consumo, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE)- y que tiene difícil solución. 'No hay un incremento sustancial de la producción en respuesta a los elevados precios. Dada la velocidad a la que el petróleo obtenido de nuevos proyectos llega al mercado, no vemos un cambio de situación al menos hasta 2012', explica UBS en un informe. La AIE espera que las necesidades de petróleo crezcan un 8,5% más. La cotización del Brent, el crudo de referencia en la UE, va por su séptimo año consecutivo al alza. En ese periodo se ha encarecido el 420%. Sólo una crisis económica severa, global y duradera podría conducir a un descenso sustancial del precio. Afortunadamente, ese escenario aún no se contempla.